En su biografía destaca: «Nació en Santo Domingo. Es hijo de Egbert Morrison, jamaiquino, y Efigenia Fortunato, dominicana. En la historia de la literatura dominicana corresponde a la Generación de Posguerra. Es el primer dominicano egresado en Administración Cultural.» Para luego destacar sus estudios jurídicos y filosóficos. No obstante, quiere ser recordado por sus versos.

Mateo Morrison, República Dominicaa

De El Abrazo de las sombras

1

Nunca he dicho que no temo a la muerte.

Lo que sí puedo asegurar

Es que como soy distraído

No advierto con frecuencia su cercanía.

Solo percibo después

Lo próximo que ha estado.

Miles de voces rondando mi existencia

Y yo ahí mirando a las muchachas,

Ahíto de naranjas,

O esperando por la llegada de algún poema

Con bolígrafo y papel a mano.

Ha sido en paz

También en guerra

He salido ileso tras sentir una bala rozando mi esqueleto

De un fuego que azotó un tercio de mis ropas

O de un avión que se incendia

En la ciega neblina.

No llegó el poema

Las muchachas miraron hacia otro lado

El avión hizo un aterrizaje perfecto

Y no pude seguir ingiriendo más frutas.

Continuaré en mi rutina de despistado

En vez de ponerme a pensar

En algo definitivamente inevitable.

2

Caminamos al encuentro del pronóstico de Darwin

Pero la vida en el mar no solo es

Evolución de las especies

Es también la anécdota de las prendas íntimas

Dejadas en la arena

El recuerdo votivo de tu suave presencia.

Es mi asombro

Ante tu desnudez marina

Que me produce pequeñas muertes

Multiplicadas en el tiempo.

3

Tal vez muera pronto esa pareja

Por su palidez y el temblor que transmite.

Hemos llegado a la estación

Y nunca sabremos si ellos están esperando

Por la ambulancia

Para ser trasladados con múltiples sirenas

Al lugar donde vivirán sus huesos.

4

El amor nos conduce

–Cual suicidio– a la decisión

De escalar la más inmensa cima

Y rodar y rodar muertos de risa

Hasta que el último suspiro nos delate.

5

La mecánica resulta más difícil

Que la filosofía y la religión

Cuando uno tiene que bajar

A flor de lomo

Una calle gris

Entre verdes llanuras

Y un neumático estalla en impensable llanto.

Con la llegada de la noche

El problema es aún más complejo

Y la filosofía, de acuerdo a los manuales

Que me trasmitió mi tío es más sencilla:

Encerrarse en el vehículo hasta que llegue el día

Y los rezos te permitirán quizás

Ver de nuevo el sol.

6

Cómo sería el amor en la Edad Media

El silencio acogería cada una

De las partes del cuerpo

Una campana anunciará

El final del ayuno de la carne.

Estallarán los poros erotizados

Por todas las iglesias

Y se consumará el amor

Cuando coyunten un monasterio y una ermita

Millones de campesinos

Moverán su cintura

A través de los bosques

Bendecidos por tanta solemnidad.

Vivirán hosannas

En suspiros que competirán con las campanas

Y se confundirán en un himno

Donde el cuerpo y alma serán la misma cosa.

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De Tempestad del silencio

1

El tiempo es un anciano que descansa.

Francisco Brines

Casi libre de pensamientos

el anciano se aposenta

en el más pequeño

banco del parque.

El viento que levanta las faldas

le trae una leve sensación de bienestar.

Las horas llamearon su cuerpo.

Ahora está colocado

en esta miniatura de asiento

que le servirá de almohada.

Su cama será un conjunto de hilachas

con forma de estrella

pero sin luz.

Él, percibirá

en su extraño mundo

que la muerte merodea

como incendio voraz

su anatomía.

Vegetativamente sonríe

en una mueca

escoltada por dientes

que existieron.

A su lado la vida continúa.

Ratas multiplicadas en las aceras.

Ligeras lluvias acarician las rosas pisoteadas.

Una mariposa se pasea solitaria

y una luciérnaga

parece mantener la esperanza de que pronto

la noche cesará.

En este lugar todos avanzan veloces

para alcanzar algún espacio.

Nadie se detiene a acompañar

a este ser que lleva

el tiempo entre los huesos.

2

No es una mujer sola

es un estado transitorio

entre dos soledades.

Yolanda Pantín

La anciana se desplaza en su hábitat.

Comparte su supervivencia

con insectos que van migrando

hacia lugares más propicios.

El sitio donde duerme no tiene borde.

Todavía siente las caricias

de la superficie que recoge sus pisadas.

Reza, pero su iglesia es la calzada

donde antes los muchachos fisgaban

su cuerpo.

La lascivia caía como agua de madrugada.

Se humedecieron alguna vez sus piernas

espejeando sus ropas raídas.

Humores antiguos cruzaron sus arterias.

Marismas cuajadas rondaban

por sus bronquios.

Ya ese vientre reclama cenizas.

Se zambulle en el recuerdo de unos labios

que fueron fosforescentes

y ahora no saben pronunciar el adiós.

Una manta trata de ocultar

el arribo del rocío.

Piensa que su estar en la tierra

fue demasiado fugaz.

El calor ahora pretende derretirla.

Sería bueno volver a contemplarla

antes de que se evapore su presencia.

3

La daga que construyes para herirme. El cuchillo imantado

que lanzas a mi pecho.

La tea con que incendias mis pisadas. La herida en mí

descuidado rostro.

Las abejas que entrenas para emponzoñar mi espíritu.

Las aguas infectadas del jardín que cultivas para ensañarte

en mi cuerpo derribado.

El pistoletazo que buscaste en el poema de Maiakosky

para penetrar en mi sien.

Los restos de cicuta que indagas en la historia para que

su esencia destruya mis entrañas.

Las investigaciones que avanzas para aprender y aplicarme

las torturas más sublimes de la postmodernidad.

La cámara de gas que fuiste a conocer para estudiar

la posibilidad de mi holocausto particular.

La mirada que exhibes cada mañana forzando

a refugiarme en la quietud.

¿No son suficientes para detener tus asedios a mi sombra?

4

He aquí donde están colocadas las criaturas

que van a ser estatuas.

Entes tallados sin sudores

y sin nada que circule por sus venas.

Ya están listas lejos de las ciudades donde deambulan

tantos seres anónimos que nunca serán esfinges.

Trasladen ya a los seleccionados para la gloria

y déjennos con nuestra intrascendencia,

dispuestos a morir como llegamos,

emitiendo un pequeño grito.

Arropándonos con la sábana del olvido.

5

Los ojos que insertaste en las paredes

no ven más que a las paredes mismas.

Hacia los lados emerge una luz desvanecida.

¿Es que le falta amor a esos ojos?.

Un museo silente tu mirada.

Sólo el oblicuo sentido de la vida

mantiene esta ilusión

de sentimientos contrapuestos.

6

Penetrar al éter no es llegar.

A cada instante debemos

encontrar la hermosa curva.

Son bellas tus siluetas,

imperceptibles a estéticas agotadas.

La idea griega de la perfección estaba yerta

cuando nacieron tus cadencias.

7

No abandones tus alas,

no importa que te ofrezcan el cielo en cada abrazo,

ni que sientas un ardiente temblor en cada orgasmo.

Toma tu pulso colocado en el orificio

donde se oxigena el amor.

A lo mejor ya debes trasladarte

a otra galaxia.

8

Ninguna de estas imágenes se parecen a ti.

Son máscaras burlándose de mis mañanas,

vacío en que navega mi ser.

Pensativa parecías desaparecer en otro sueño

y dejas tu recuerdo colgando en una duda.

Permite que me quede con alguna de tus formas,

la más tenue quizás,

la que se desvanece con el solo intento de mirarla.

Síntesis Biográfica de Mateo Morrison

Nació en Santo Domingo. Es hijo de Egbert Morrison, jamaiquino, y Efigenia Fortunato, dominicana.

En la historia de la literatura dominicana corresponde a la Generación de Posguerra. Es el primer dominicano egresado en Administración Cultural. Estudió en el Centro Latinoamericano y del Caribe para el Desarrollo Cultural. Licenciado en Derecho, Magna Cum Laude, con un diplomado en Derecho de Autor y Propiedad Intelectual  y otro en Negocios Jurídicos Internacionales.  Posee un Máster en Filosofía del Mundo Global por la Universidad del País Vasco.

      Ha sido profesor en los grados secundario y universitario. Ha recibido la distinción Salomé Ureña de Henríquez, que otorga la Secretaría de Estado de Educación. Así como también, por la Cámara de Diputados por su labor cultural.  Más de treinta consejos municipales y ayuntamientos tanto en el país como en el exterior lo han distinguido como visitante de honor y el ayuntamiento de Santo Domingo Este (donde nació) le otorgó en forma excepcional la distinción de hijo meritísimo de dicho municipio. Ha recorrido  diversos lugares del mundo (América, Europa, Asia y África),  exhibiendo los valores de la identidad cultural dominicana de las diversas vertientes.  Más de 40 escritores nacionales e internacionales han escrito acerca de la valoración de su obra literaria y sus aportes a la cultura.  Ha recibido reconocimiento de más de 10  ferias del libro nacionales e internacionales.  Es presidente fundador de Espacios Culturales y fundador de la Unión de Escritores Dominicanos, donde ostentó la Secretaría General.

Es miembro del Colegio Dominicano de Periodistas, de la Unión de Escritores Dominicanos y  del Colegio de Abogados de la República Dominicana.

Dirigió el Departamento de Cultura de la UASD por 22 años, donde coordinó  importantes eventos nacionales e internacionales como el Encuentro Internacional de Escritores Pablo Neruda, los Jueves de la Cultura, los Domingos Culturales, el Primer Congreso Nacional de Grupos Culturales Populares y dos encuentros de grupos folklóricos originales. Creó y dirigió la revista Extensión de la Uasd.  Fundó el Taller Literario César Vallejo, institución fundamental en el surgimiento de la generación del 80. Además, ha sido director de Formación y Cooperación Técnica del Consejo Presidencial de Cultura y presidente de esta entidad en su última etapa  y pronunció el discurso central en la promulgación de la ley 41-00, acto celebrado ante la comunidad cultural en el Palacio Nacional, encabezado por el Presidente de la República, Dr. Leonel Fernández Reyna, el 5 de julio del año 2000.

Creada la Secretaría de Estado de Cultura, fue director general de Formación y Capacitación, secretario ejecutivo del Consejo Nacional de Cultura, consultor cultural del Secretario de Estado de Cultura y viceministro de Cultura.

Fue consultor en Animación Sociocultural de las Naciones Unidas para el Plan Decenal de Educación de la Secretaría de Estado de Educación y asesor de siete rectorías de la UASD. Miembro del Consejo Universitario de la UASD y presidente de los Organismos Académicos Comunes de esa institución. Dirigió durante 20 años el suplemento cultural “Aquí”. Su obra literaria ha sido traducida a ocho idiomas.

Ha participado en un sinnúmero de conferencias, recitales, encuentros mundiales de cultura y poesía, encuentros de escritores y literatura, festivales culturales, reuniones de ministros y altas autoridades de cultura, entre otros eventos.

El 30 de mayo de 2009 recibió en Ohio el título de Doctor Honoris Causa en Humanidades por International Writers and Artists Asociation y en febrero de este año, 2010, recibió el Premio Nacional de Literatura, la más alta distinción que se otorga en vida a un escritor  dominicano.  Ha escrito más de 30 obras, correspondientes a diversos géneros literarios.  

Obras Publicadas:

  • Poesía I, 1969.
  • Aniversario del Dolor, 1973.
  • Visiones del Transeúnte, 1983.
  • Encuentro Internacional de Escritores Pablo Neruda, 1983.
  • Antología Poética de Juan Sánchez Lamouth, 1983.
  • Seis Mujeres Poetas, 1989.
  • Visiones del Amoroso ente, 1991.
  • A propósito de Imágenes, 1991.
  • El tema de las madres en la poesía dominicana, 1994.
  • Abril del 65: visión poética, 1995.
  • Nocturnidad del viento / Voz que se desplaza, 1996.
  • Juan Pablo Duarte a través  de doce autores contemporáneos, 1996.
  • La transformación curricular en el área de animación socio cultural, 1996.
  • Homenaje de los poetas dominicanos a la cultura francesa, 1998.
  • Política Cultural en República Dominicana: Reto inaplazable, 1998.
  • La cultura en los barrios I, 1998.
  • La cultura en los barrios II, 1998.
  • Hacia una política cultural para el dialogo y la concertación, 1999.
  • 30 años de poesía y otros escritos, 1999.
  • Hacia una radiografía de la cultura dominicana contemporánea, 2002.
  • Aida Cartagena Portalatín (Antología Poética), 2002.
  • No olvidar a los poetas, 2003.
  • Actas y documentos del encuentro Internacional de  escritores Pablo Neruda, 2003.
  • Pablo Neruda entre nosotros, 2004.
  • Difícil equilibrio, 2005.
  • Dorothy Dandrige, 2006.
  • De carabelas, descubrimientos y encuentro de culturas, 2006.
  • Soliloquio desnudo y otros poemas, 2007.
  • Espasmos en la noche, 2007.
  • El tema del amor en la poesía de Mateo Morrison, 2007.
  • Un silencio que camina, 2007.
  • Las palabras están ahí (antología poética), 2008.
  • Política cultural, legislación derechos culturales en la republica dominicana, 2009.
  • Mateo Morrison Diversas Miradas, 2009.
  • Estático en la Memoria, 2009.
  • Pasajero del aire, 2010.
  • Ojo de madre, vientos de guerras, 2010.
  • El abrazo de las sombras, 2014.
  • La tempestad del silencio, 2014.
  • Los nacimientos Múltiples de Juan Bosch, 2015.
  • Viaje hacia el arúspice. Relectura de la obra de José Mármol, 2015.
  • Mateo Morrison Antología Poética, 2015