La artista y crítica de arte Sol Àlvarez nos guia por esta serie de tintas que exponen luchas cuerpo a cuerpo, una gráfica sobre el cuerpo y la violencia en el México antiguo y el presente.

Raúl Herrera. Tintas

Sol Álvarez

Luchas en la Ciudad de México

Embarcadero del Río Estigia

Río de Odio

La historia de los asentamientos humanos, en sus diversas civilizaciones, conlleva enfrentamiento. El desarrollo de las sociedades ha presentado caras tan diversas como simbólicamente encontramos los atributos de las deidades de sus panteones. Las patentes que conforman la polisemia del hombre vienen impregnadas en el ADN de nuestra especie: amor, miedo, sabiduría y una, en particular importante al tema que atañe al presente texto: guerra.

La serie de tintas sobre papel que presenta el maestro Raúl Herrera lleva por  tema el de las luchas cuerpo a cuerpo en los terrenos conceptual y geográfico. Su propuesta es que las imágenes que plasma en la serie puedan ser aplicables a cualquier enfrentamiento social acaecido en la Ciudad de México, y que, claro, implique lucha cuerpo a cuerpo, desde el origen de esta urbe en el post clásico mesoamericano, es decir, Tenochtitlan, hasta las fases históricas que pasan por la llegada de los españoles, la Conquista, la Colonia, la Guerra de Independencia, México decimonónico, la Revolución Mexicana, el siglo XX y el comienzo del XXI.

Desde el punto de vista conceptual del creador plástico, es plausible, a partir de cánones que definen al arte contemporáneo, valerse de la referencia directa ligada a la llegada de los españoles, referencia en imagen, en su obra, claro. Se refiere, en particular, a una de las tintas que presenta el referente de un barco en el mar, el cual se ve a lo lejos de la escena principal que ocurre en la playa, y que justamente deja ver escenas de lucha cuerpo a cuerpo, de sometimiento sexual, de las dantescas rondas humanas que presentan las sociedades en torno a la confrontación, a la guerra. Pero aquí lo importante es ¿qué hacen las imágenes de un barco y una playa en la representación de la Ciudad de México? El referente histórico directo nos brinda la pauta de comenzar el derrotero desde su origen: los españoles que conquistaron Tenochtitlan, urbe que después de la Conquista pasó a llamarse Ciudad de México, primero desembarcaron en lo que el día de  hoy es una parte del estado de Veracruz. En otras palabras, esa tinta es relevante porque es el antecedente de la Ciudad de México. Esto lo valida la intención estética aplicada a la representación en tinta sobre papel, mediante los referentes conceptuales del arte contemporáneo. Lo mismo sucede con otras tintas de la serie que reflejan ámbitos rurales y no urbanos y que, sin lugar a duda representan enfrentamientos humanos a lo largo de la historia de la Ciudad de  México. De no ser así, de no tener la seguridad de pensarlo así, de concebir las tintas de Herrera así, como él lo plantea, estaríamos haciendo caso omiso las bases sobre las cuáles se encuentra plantado el arte contemporáneo. Para que lo entienda cualquier espectador, de cualquier edad y condición, me aventuro a explicar uno de los principios del arte contemporáneo, tal y como me lo explicó en mis tiempos de juventud universitaria, mi maestra, aunque de Renacimiento, Juana Gutiérrez Haces, en aula de la Facultad de Filosofía y Letras, de la Universidad Nacional Autónoma de México: si tenemos un lienzo que en su superficie del lado izquierdo tiene pintura amarilla y del lado derecho, el dibujo de un león, en arte contemporáneo se trata de un león amarillo. Así interpretemos las tintas de Herrera que representan luchas cuerpo a cuerpo en la historia de la Ciudad de México.1

Resulta necesario, para entender con mayor claridad el tema, aludir al concepto de cuerpo en la historia y en la filosofía, ya que el tema es muy amplio, este texto se remitirá a expresar tan sólo unas palabras, a elección, la interpretación del tema central de tesis de Eduardo Galak, sobre el cuerpo y el punto de vista de Pierre Bordieu y una cita del mismo  Bordieu.2 

Eduardo Galak, egresado de la Universidad de la Plata, en Argentina explica lo que entiende por cuerpo en su sentido más amplio y no únicamente concebido éste como un organismo desde el punto de vista biológico. Dice que el cuerpo implica el contorno del individuo, a manera de envase, yo agregaría, de la piel hacia adentro, además es el espacio que este ocupa. El cuerpo es definido por su lenguaje simbólico y por el significado que le da la cultura a la cual el individuo pertenece. Por lo tanto resulta imposible comprenderlo sin tomar en cuenta su relación con las prácticas, tanto individuales como sociales, entre las que se encuentra el contacto físico, en ocasiones violento, como es el caso de la lucha cuerpo a cuerpo. El autor argentino retoma una cita de Pierre Boerdieu para exponer el punto:

La relación con el mundo es una relación de presencia en el mundo, de estar en el mundo, en el sentido de pertenecer al mundo, de estar poseído por él, en la que ni el agente ni el objeto se plantean como tales. El grado en el que se invierte el cuerpo en esta relación es, sin duda, uno de los determinantes principales del interés y la atención que se implican en él, y de la importancia –mensurable por su duración, su intensidad, etcétera– de las modificaciones corporales resultantes. (Cosa que olvida la visión intelectualista, directamente relacionada con el hecho de que los universos escolásticos tratan el cuerpo y todo lo relacionado con él, y, en particular, la urgencia vinculada con la satisfacción de las necesidades y la violencia física, efectiva o potencial, de tal modo que en cierta forma queda fuera de juego). Aprendemos por el cuerpo. El orden social se inscribe en los cuerpos a través de esta confrontación permanente, más o menos dramática, pero que siempre otorga un lugar destacado a la afectividad y, más precisamente, a las transacciones afectivas con el entorno social.3

Ahora bien, ya filtrados en el tema, el combate cuerpo a cuerpo designa lucha entre individuos a corta distancia, puede tratarse de combates militares reales o duelos a muerte. Este tipo de lucha, hay que tomarlo en cuenta,  puede ser a manos desnudas o incluir el uso de armas como cuchillos, piedras o palos (o varas de Kendo, como en un jueves de Corpus, un 10 de junio de 1971),4 asimismo puede haber armas improvisadas sacadas del medio en el cual se lleva a cabo el combate, puede haber también bayonetas.

El combate cuerpo a cuerpo es, en realidad, la forma más antigua que ha experimentado el hombre. Debido a ello, no nos sorprenda que diversas culturas poseen su muy propia historiografía y representación artística en varias técnicas plásticas acerca del tema que aquí atañe, inclusive con alusiones detalladas a sus métodos y formas, a su teoría y a su praxis. Bien es sabido por Raúl Herrera que existen registros de combate sin armas y cuerpo a cuerpo, que provienen de la antigüedad de China, en particular de la Dinastía Zhou, del año 1022 antes de Cristo (para situarlo a nuestro mejor entendimiento).5 La historia del combate cuerpo a cuerpo es por demás extensa, debido a ello es que, por ahora, se darán ejemplos exclusivamente relacionados con el tema que atañe a este texto.

Existe una amplia serie de ejemplos, en la historiografía de la Ciudad de México, desde Tenochtitlan hasta nuestros días, a partir de los cuales resulta plausible documentar la propuesta plástica del maestro Raúl Herrera en sus tintas. Veamos a continuación.6

La Triple Alianza fue la representante del imperio prehispánico más poderoso de Mesoamérica. Las ciudades-Estado de la cuenca de México fueron  un primer objetivo y los mexicas y sus aliados se impusieron a través de la conquista militar. La incorporación de lugares distantes fue mediante conquista militar [luchas cuerpo a cuerpo] o negociación política. En este contexto imperial se gestaron varias rebeliones y las ciudades-Estado estaban en constante alerta militar donde la norma eran los ataques o la defensa de los vecinos [lucha cuerpo a cuerpo] o de los imperios distantes. Los ejemplos que se dan a continuación son textos que describen imágenes tomadas del Códice Mendocino y del Códice Telleriano-Remensis.

[…] Los mexicas consideraban rebelión a cualquier afrenta política o social [luchas cuerpo a cuerpo] que deteriorara las relaciones entre el imperio y una ciudad-Estado conquistada. Moquihuix, gobernante de Taltelolco, humilló y maltrató a su esposa [contacto cuerpo a cuerpo] quien era hermana del tlatoani Axayácatl de Tenochtitlan, quien por eso ordenó la reconquista de Tlatelolco [lucha cuerpo a cuerpo].7

[…] Los mexicas consideraron de singular importancia el castigo riguroso [sometimiento cuerpo a cuerpo] de las ciudades-Estado rebeldes; requirieron de un mensaje rotundo y poderoso dirigido, sobre todo, a los gobernantes locales de las ciudades-Estado rebeldes. En esta escena del Códice Mendoza se ve el destino de uno de los gobernantes que encabezó una rebelión fallida; se le condenó a muerte [contacto cuerpo a cuerpo] y su esposa e hijos fueron llevados como esclavos para servir en la corte mexica.8

[…] A pesar de que la mayoría de las veces las rebeliones fracasaban, los sometidos se rebelaban continuamente. A veces se contenían por temor a represalias militares [represalias cuerpo a cuerpo], pero intentaron romper los yugos imperiales cada vez con más frecuencia [lucha cuerpo a cuerpo]. Autoridades mexicas son atacadas por rebeldes [lucha cuerpo a cuerpo], en la imagen del Códice Mendocino.9

[…] Las ciudades-Estado conquistadas por los mexicas consideraban cualquier flaqueza imperial como una oportunidad de rebeliones. Durante las sucesiones dinásticas las rebeliones se agudizaban. Cuando Ahuitzotl sucedió a Tizoc, hubo que reconquistar Xiquipilco, Chiapan y Xilotepec, que estaban en los confines del noreste del imperio. LA ciudad-Estado de Xiquilpilco es reconquistada [lucha cuerpo a cuerpo] por Axayácatl. Ello se corrobora en el Códice Telleriano-Remensis.10

A continuación se brinda un ejemplo de lucha cuerpo a cuerpo en la historia de la Ciudad de México de la Guerra de Independencia.

Mientras Agustín de Iturbide se dirigía a Córdoba para entablar una entrevista con el Virrey Juan O’Donojú, se encargó a los entonces coroneles Luis Quintanar y Anastasio Bustamante a que dirigieran la acción contra la capital. Bustamante logró ocupar las Haciendas de Cristo y Careaga, hoy conocida como del Rosario y el Molino de la Hacienda Santa Mónica para desde ahí entablar la acción. El 19 de agosto de 1821, el insurgente Nicolás Acosta, entró a Azcapotzalco tomando el puente de El Rosario con el fin de atacar a las fuerzas realistas. Los embates comenzaron cuando el terreno se enlodaba por una densa lluvia. Al escuchar los disparos del tiroteo, el general realista Manuel Concha se dirigió de su cuartel general en Tacubaya a Tacuba, para avanzar hacia Azcapotzalco después de las cuatro de la tarde.

Los insurgentes decidieron retirarse de Azcapotzalco, por lo que enviaron sus tropas a la Hacienda de Careaga. El general Concha, sabedor de la retirada rebelde, siguió a las tropas a la hacienda y después decidió hostigarlos con el fin de forzar la batalla en Azcapotzalco, donde guarnecían sus tropas en la parroquia del lugar. Los realistas se apresuraron y colocaron una pieza de artillería cerca del cementerio de la parroquia. A su llegada a Azcapotzalco, las fuerzas insurgentes atacaron a los realistas que se encontraban en el atrio y techos de la parroquia y convento de los dominicos. El combate continuó hasta las 11:00 A.M., cuando el parque insurgente se estaba agotando, Bustamante ordenó enviar un cañón a la entrada del poblado, aumentando la acción de combate. Viendo Bustamante que su ofensiva era infructuosa, decidió la retirada tratando de rescatar la artillería con el fin de no dejarla en poder realista. El soldado insurgente, Encarnación«Pachón»Ortiz, decidió rescatar la artillería atascada en el fango pero una bala acabó con su vida. El acto enardeció a los insurgentes quienes asaltaron el atrio, enfrentando cuerpo a cuerpo a las fuerzas realistas que derrotaron, forzándolos a huir hasta el Puente del Rosario.11

La historia del siglo XX en la Ciudad de México presenta varios episodios por demás violentos que implican lucha y/o sometimiento por parte de un grupo de personas a otro grupo de personas. El caso del ataque por parte del grupo de choque paramilitar Los Halcones a estudiantes un jueves de Corpus de 1971. Se reproduce a continuación parte de una grabación por parte de mandos paramilitares con un miembro del grupo de choque, donde se corrobora que hubo golpes, entre otras atrocidades, como disparos.

Además, se escucha parte de la comunicación que establecieron los mandos con los atacantes:

-A pie fueron a atacar a los manifestantes, cambio.

-Se siguen escuchando disparos; sí, se siguen escuchando disparos, cambio.

-Se repliegan los manifestantes, ahora sobre la avenida de los Maestros, cambio.

-A qué altura, Jasso…

-A la altura de la avenida de los Maestros, cambio.

-A la México Tacuba y Melchor Ocampo acaba de llegar un camión con halcones.

-Aproximadamente 70 halcones acaban de llegar en el camión, cambio.

-A ver, infórmenme, se está replegando la columna de los estudiantes, ¿a qué altura de la avenida de los Maestros?

-Se continúan escuchando disparos en forma más persistente, cambio.

-Y las personas heridas…

-Se las llevaron de inmediato.

-¿No se las llevaron al Rubén Leñero?

-No le sabría decir, señor.

-Pero se notó que eran de sangre o… eran de madera.

-De golpes señor, de golpes de vara, de golpes.

-En combate X3, ya ha entrado en combate, ya tenemos un herido por ahí.

-Ya los están dejando pasar, todos ya están en combate, ya están en combate, ya tenemos algunos heridos…de bala, en el estómago, cambio.12

En conclusión, la historia de la Ciudad de México se encuentra llena de episodios que legitiman el tema que, en sus tintas, el maestro Raúl Herrera propone: combate cuerpo a cuerpo. De alguna manera, el maestro Herrera proyecta, en sus tintas, las coordenadas que fijan la historia de la violencia en la Ciudad de México como una constante social en un lapso de más de 500 años. Quizá, a partir del arte podamos un día comenzar a aceptar la alteridad sin necesidad de sometimiento. Quizá, algún día podamos comenzar a aceptar que venimos de un mosaico, de una importante y muy rica diversidad cultural. La obra de Raúl nos lo recuerda y nos recuerda también que el uso de la consciencia histórica es capaz de evitar desembarcaderos del río Estigia y evitar sangrientas masacres en ríos de odio.

Bibliogrfía        

Bourke, Joanna, Sed de Sangre: Historia íntima del combate cuerpo a cuerpo en las guerras del siglo XX, Crítica, Madrid, 2008.

Sartre, Jean Paul, Antología de la violencia, Federación Editorial Mexicana, Colección Pensamiento Actual núm. 22, Traducido y comentado por Gastón Pardo, México, 1975.

Zárate, Julio,  “La Gran Guerra de Independencia”, en Vicente Riva Palacio, México a través de los siglos,  Volumen III, Ballescá y Compañía, México 1880.

Hemerografía

Berdan, Frances, “Rebeliones contra Tenochtitlan”,  en Arqueología mexicana. Rebeliones indígenas, Consejo Nacional para la Cultura y las Artes, Instituto Nacional de Antropología e Historia, Editorial Raíces S. A. de C. V., México, septiembre-octubre, Vol XIX- Núm. III, 2011.

Santamarina, Carlos, “La rebelión de 1428 de Tenochtitlan contra Azcapotzalco”, en Arqueología mexicana. Rebeliones indígenas, Consejo Nacional para la Cultura y las Artes, Instituto Nacional de Antropología e Historia, Editorial Raíces S. A. de C. V., México, septiembre-octubre, Vol.  XIX- Núm. III, 2011.

Fuentes electrónicas

Galak, Eduardo, El concepto de cuerpo en Pierre Bordieu: Un análisis de sus usos, sus límites y sus potencialidades, Tesis presentada para la obtención del grado de Mágister en Educación Corporal, bajo la dirección de Ricardo Luis Crisorio, Universidad de la Plata (FaHCE), Argentina 2010. Véase http://www.memoria.fahce.unlp.edu.ar/tesis/te.453.pdf, consultado el 01 de febrero de 2017, a las 11:55 a. m.

Garduño, Roberto,  “El documental Halcones da cuenta de la estrategia paramilitar contra estudiantes. Imágenes inéditas constatan ataque planeado el 10 de junio de 1971. Con apoyo de EU, Echeverría planeó la represión que dejó como saldo 120 jóvenes muertos”, en La Jornada en línea. Véase http://www.jornada.unam.mx/2006/06/04/index.php?section=politica&article=003n1pol, consultado el 01 de febrero de 2017, a las 17: 14 hrs.

Torrents Cárdenas, Jaime, “Combate cuerpo a cuerpo”, en Defensa Personal Policial, Club Ilicitano de Lucha Deportiva, Alicante, España, en www.jtorrents.es/combate-cuerpo-a-cuerpo, consultado el 29 de enero de 1017, a las 17:22 p. m.

          Eduardo Galak, El concepto de cuerpo en Pierre Bordieu: Un análisis de sus usos, sus límites y sus potencialidades, Tesis presentada para la obtención del grado de Mágister en Educación Corporal, bajo la dirección de Ricardo Luis Crisorio, Universidad de la Plata (FaHCE), Argentina 2010. Véase http://www.memoria.fahce.unlp.edu.ar/tesis/te.453.pdf, consultado el 01 de febrero de 2017, a las 11:55 a. m.

         Más adelante, en este texto, se hablará con mayor precisión acerca del suceso violento ocurrido en Avenida Chapultepec: la represión del grupo de los Halcones sobre estudiantes, sólo por si un dos de octubre en Tlatelolco no hubiese quedado claro. Deseo aclarar que pienso que lo que ocurrió ahí, más que una lucha cuerpo a cuerpo fue, en sentido estricto y formal,  sometimiento por la vía de la violencia de un grupo de personas a otro grupo de personas. Sin embargo, el maestro Raúl Herrera incluye dicho suceso en su lista mental al pensar en encuentros en ámbito de violencia, cuerpo a cuerpo en la historia del siglo XX de la Ciudad de México.

         Jaime Torrents Cárdenas, “Combate cuerpo a cuerpo”, en Defensa Personal Policial, Club Ilicitano de Lucha Deportiva, Alicante, España, en www.jtorrents.es/combate-cuerpo-a-cuerpo, consultado el 29 de enero de 1017, a las 17:22 p. m.

         Debo explicar que el método que uso para otorgar ejemplos de luchas y contacto cuerpo a cuerpo, extraídos de fuentes de primera mano de diversa índole, contienen explicaciones textuales, historiográficas, las cuales aluden, claro, a los mismos, de segunda mano, por parte de historiadores, antropólogos o periodistas. Es entonces, a partir de los textos de estos estudiosos que yo involucro mi propio criterio analizando sus textos y aplicando lo que el maestro Manuel Püig, con quien en el año de 1988 cursé la materia “Lectura de Textos”, materia obligatoria para el Primer Semestre de la carrera de Historia, en la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad Nacional Autónoma de México. Dicho método implica la lectura entre líneas para obtener conclusiones claras acerca de lo que trata un texto. Por lo tanto, es a partir de mi calidad como historiadora que me confiero el derecho para la utilización de dicho método. Además, al revisar las imágenes, como fuentes de primera mano, que son aludidas por los textos, es que involucro ciertos conocimientos que adquirí al cursar mi maestría en Semiótica aplicada a la imagen visual: Maestría en Arte, en el Instituto Cultural Helénico. Asimismo deseo aclarar que en ciertas ocasiones los textos dicen en sus propias palabras: cuerpo a cuerpo, al referirse a cierta batalla o lucha social en la historia de las rebeliones y guerras acaecidas en distintos ámbitos de la historia de la Ciudad de México.

         Se trata de la reprografía de Agustín Uzárraga, quien labora para Raíces. En la parte superior de la imagen se ve el Templo Mayor de Tlatelolco en llamas y el glifo de Moquihuix viendo hacia abajo. Códice Mendocino, f. 10r.  Frances Berdan, “Rebeliones contra Tenochtitlan”,  en Arqueología mexicana. Rebeliones indígenas, Consejo Nacional para la Cultura y las Artes, Instituto Nacional de Antropología e Historia, Editorial Raíces S. A. de C. V., México, septiembre-octubre, Vol XIX- Núm. III, 2011,  p. 35.

         Ídem. 

          Se trata de la reprografía de Agustín Uzárraga, quien labora para Raíces. Códice Telleriano-Remensisi, f. 37v.  Frances Berdan, “Rebeliones contra Tenochtitlan”,  en Arqueología mexicana. Rebeliones indígenas, Consejo Nacional para la Cultura y las Artes, Instituto Nacional de Antropología e Historia, Editorial Raíces S. A. de C. V., México, septiembre-octubre, Vol XIX- Núm. III, 2011,  p. 35.

  1.          Recuento de vivencia propia a manera de testimonio de la autora del presente texto Sol Álvarez Sánchez, que refiere al comienzo de la década de los años noventa del siglo XX). ↩
  2. ↩
  3.          Pierre Bordieu, Sociología y cultura, Grijalbo. México, 1990. ↩
  4. ↩
  5. ↩
  6. ↩
  7. ↩
  8.          Íbid, Códice Mendocino, f, 66r. ↩
  9. ↩
  10. ↩
  11.           Julio Zárate, “La Gran Guerra de Independencia”, en Vicente Riva Palacio, México a través de los siglos, Volumen III,  Ballescá y Compañía, México, 1880. ↩
  12.          Roberto Garduño,  “El documental Halcones da cuenta de la estrategia paramilitar contra estudiantes. Imágenes inéditas constatan ataque planeado el 10 de junio de 1971. Con apoyo de EU, Echeverría planeó la represión que dejó como saldo 120 jóvenes muertos”, en La Jornada en línea. Véase http://www.jornada.unam.mx/2006/06/04/index.php?section=politica&article=003n1pol, consultado el 01 de febrero de 2017, a las 17: 14 hrs. ↩