Juan Manuel Roca, será el poeta homenajeado en el VI encuentro Internacional de Poesía de Safi, en Marruecos, organizado por la «Fondation Al-Kalima pour la culture et lárt», entre el 28 de marzo y el 1 de abril de 2018. Comparte con nuestros lectores una reflexión sobre la calumnia y la ofensa en terrenos del quehacer poético y una muestra de esa poesía que nos habla de rebeldía y espíritu críticos.
JUAN MANUEL ROCA, será el poeta homenajeado en el VI encuentro Internacional de Poesía de Safi, en Marruecos, organizado por la «Fondation Al-Kalima pour la culture et lárt», que tendrá lugar entre el 28 de de marzo y el 1 de abril de 2018. El evento se llevará a cabo en Marrakech, Tánger y Laayún, ciudades emblemáticas de Marruecos, como celebración de la poesía y el diálogo intercultural.
Los organizadores resaltan que la elección del poeta colombiano fue «para homenajear una trayectoria riquísima que nos ha ofrecido como lectores enamorados de la palabra poética y en su nombre homenajeamos a todos los poetas y literatos de Colombia (…) También porque en el Mundo Árabe tiene muchos lectores que valoran su voz poética tan esencial (…) Las traducciones de sus poemas al árabe, cerca de cuarenta poemas, de los que leerá una muestra, son obra del poeta y traductor Khalid Raissouni, gran conocedor de la poesía hispano-americana.”
ASUNTOS PEDREGOSOS
Juan Manuel Roca
Hace dos años se publicó, con el título de “El anarco y la lira”, un compendio que seleccioné y prologué, con autores de diferentes lenguas y naciones. En él reunía una buena muestra de poemas y/o de poetas que anuncian que como no se pudo poetizar la política se ha politizado la poética.
Es un compendio de poemas que sin abandonar del todo un carácter lírico, y sin estar insertos en una maquinaria ideológica, están sucios de realidad, inmersos en ella pero sin ser privativamente realistas.
Resultaba curioso que en la misma época se publicara en España “Disidentes” (Antología de poetas críticos españoles) que seleccionó con mucho rigor Alberto García Teresa.
Visto ahora el asunto, creo que en buena forma son dos libros que dialogan en su carácter crítico, aunque no deja de haber algo perturbador en el hecho de que tengamos que defender el pensamiento crítico, ya que el acrítico en verdad no es pensamiento.
Ayer volví a mirar estos dos volúmenes en compañía de algunos estudiantes de literatura, dos antologías que circulan por fuera del grueso del mercado. Y también volví a releer un poema de Anise Koltz, la poderosa autora luxemburguesa, un poema minimalista que de alguna manera podría ser un epicentro de estas señaladas propuestas:
“Con las piedras
lanzadas
contra mí
he construído
los muros
de mi casa”.
Porque, en muchos casos, los picapedreros de algunas sectas o de ciertas cofradías del odio, intentan minar lo que otros construyen si no les piden permiso a su oficio de aduaneros. Entonces vienen las tergiversaciones (“te llamarán a la plaza de la tergiversación”, dice el poeta Rafael Cadenas), o las más pedregosas calumnias. Donde invocas y añoras la paz te verán cara de guerrero, sembrarán de minas tus palabras; donde digas que no admites el secuestro como arma política, dirán lo contrario y que amas la guerra sucia; donde te conserves independiente te dirán estafeta de los señores de la guerra; y acá, en Colombia, los adalides de la posverdad van desde los aparatos del Estado hasta los narcoaparatos de todas las pelambres. Donde digas que hay que dar un paso adelante hacia la paz y que en ello va un saludo a quienes busquen el camino político antes que el ya largo -y más pedregoso- camino armado, te dirán apátrida. Es como si la única patria que pudieran conocer y amar fuera la guerra, porque es la que en verdad produce dividendos. Lo triste es que hasta en las letras y en los medios se alojen los profesionales de la injuria y la calumnia.
Sin duda todo sería más desolador si no apareciera de nuevo la palabra como escudo o talismán:
“Con las piedras
lanzadas
contra mí
he contruído
los muros
de mi casa”.
Poemas de “El anarco y la lira” para La Otra
Fernando Pessoa (Portugal)
(1888-1935)
NUNCA LA AJENA VOLUNTAD, AUN SEA GRATA
Nunca la ajena voluntad, aun sea grata,
Cual propia cumplas. Manda en lo que haces,
Ni de ti mismo siervo.
Nadie te da quien eres. Nada te cambie
Tu íntimo destino involuntario.
Cumple alto. Sé tu hijo.
*****
Vladimir Holan (Checoslovaquia)
(1905-1980)
EUROPA
Todas las prisiones del mundo están construidas con las piedras
que cayeron sobre Jesucristo.
Y las manos de los ricos continúan haciéndolo,
así que no pueden dar ni la menor limosna.
Crece, pues, una cárcel tras otra
y casi todos estamos ya presos en ellas
y perecemos en ellas como si Dios mismo deseara
estar en nosotros tan sólo sin nosotros.
Anise Koltz (Luxemburgo),
(1928)
BENDITA SEA LA SERPIENTE
I.
Soy judía con ellos
Sus sufrimientos
se inscriben en mi sangre
y coagulan
En mi alféizar
sus cenizas se posan
aún hoy
Cada noche me ahogo
bajo las toneladas
de sus cabellos rapados…
II.
Soy palestina con ellos
Su dolor
pico de pelícano
se ha clavado en mi pecho
En mis arterias
se acumulan sus piedras
otro muro
de lamentación.
*****
Roque Dalton (El Salvador)
(1935-1975)
EL DESCANSO DEL GUERRERO
Los muertos están cada día más indóciles.
Antes era fácil con ellos:
les dábamos un cuello duro, una flor,
loábamos sus nombres en una larga lista:
que los recintos de la patria
que las sombras notables
que el mármol monstruoso.
El cadáver firmaba en pos de la memoria:
iba de nuevo a filas
y marchaba al compás de nuestra vieja música.
Pero qué va:
los muertos
son otros desde entonces.
Hoy se ponen irónicos
preguntan.
Me parece que caen en la cuenta
de ser cada vez más la mayoría!.
*****
Luis Rogelio Nogueras (Cuba, 1944-1985)
OBITUARIO*
Éramos una máscara, con los calzones
de Inglaterra, el chaleco parisiense, el
chaquetón de Norteamérica y la montera de España.
José Martí
Lo enterraron en el corazón de un bosque de pinos
y sin embargo
el ataúd de pino fue importado de Ohio;
lo enterraron al borde de una mina de hierro
y sin embargo
los clavos de su ataúd y el hierro de la pala fueron
importados de Pittsburg;
Lo enterraron junto al mejor pasto de ovejas del mundo
y sin embargo
las lanas de los festones del ataúd eran de California.
Lo enterraron con un traje de New York
un par de zapatos de Boston,
una camisa de Cincinatti
y unos calcetines de Chicago.
Guatemala no facilitó nada al funeral,
excepto el cadáver.
*Paráfrasis de un famoso texto norteamericano.
*****
Osip Mandelstam (Rusia)
(1891-1938)
VIVIMOS INMERSOS SIN SENTIR EL PAÍS,
Nuestras palabras se esfuman a diez pasos,
Donde sólo basta un charlatán a medias
Recordarán al montañés del Kremlin*.
Sus gruesos dedos son grasos, cual gusanos,
Y sus palabras, pesadas, son ciertas,
Las cucarachas se mofan de sus ojos
Con sus tentáculos resplandecientes.
Lo rodea una chusma de jefes catrines,
Juega y se sirve de gente mediocre.
Quién silba, quién maúlla, quién gimotea,
Sólo él puede golpear y empujar,
Como un capataz da una orden tras otra
Ya sea en la ingle, en la frente, en las cejas, en los ojos.
Él puede matar y a la vez ser dulce,
Es un georgiano de gran corazón.
*Alusión a Joseph Stalin
Gonzalo Rojas (Chile)
(1917-2011)
LA LEPRA
Todavía recuerdo mi clase de Retórica.
Ceremonia del Juicio Final. Un gran silencio
Hasta que el Profesor irrumpía: “Sentaos”.
“Os traigo carne fresca”. Y vaciaba un paquete
De algo blando y viscoso
Envuelto en diarios viejos como un pescado crudo,
Sobre la mesa en que él oficiaba la misa.
“Capítulo Primero”. “El estilo del hombre
Corresponde a un defecto de su lengua”. Y mostraba
Una lengua comida por moscas de atáud
Para ilustrar su tesis con la luz del ejemplo.
“Mirad: la lengua inglesa no es la lengua española”.
“Aquí tengo la lengua de Cervantes. Su forma
De espada no coincide
Con el hueco del paladar”. El Profesor hablaba
De condiciones, rasgos, influencias,
Metáforas, estrofas. Y cada afirmación
Era probada por la Crítica.
Ahora bien, los puntos de vista de la Crítica
-Pobres cuencas vacías-
Eran toda esa carne palpitante
Saqueada a los distintos cementerios:
Lenguas, dientes, narices, pulmones, vientres, manos
Que un día fueron órganos de los grandes autores,
Hoy tumores malignos servidos en bandejas
Por profesores-asnos a discípulos-asnos
Adentro de una sala-alcantarilla.
Donceles y doncellas extasiados
Copiaban en “papeles” todas las proporciones
De una obra maestra: las leyes de la lírica,
La épica y dramatica, causas y consecuencias,
La decadencia, el desarrollo
De las literaturas.
Ante tal entusiasmo,
El olor de los restos de los grandes autores
Se mezclaba al olor de esos bellos difuntos
Sentados en la silla de su propio excremento,
Y una sola corriente de inmundicia era el aire,
Mientras la admiración llegaba al desenfreno
Cuando ese Profesor: “Si aprendéis -nos decía-
Los requisitos de la creación,
Seréis fieros rivales de Goethe, y superiores”.
Y cerraba su clase.
Guardaba todos los despojos nauseabundos
En su paquete, y con la frente en alto,
Coronado en laurel por su buen éxito
Nos volvía la espalda como un Dios del Olimpo
Que regresa a su concha.
Todavía recuerdo mi clase de Retórica
En que la vida y la belleza
Eran un plato de carne podrida.
Yo tuve que cortarme la lengua en la raíz
Para librarme de la lepra.
Luis Aguilera (Colombia)
(1944)
GRAFITTI
Al toque de queda,
cruzada la noche
de puñales y besos,
alertas los perros,
infiltrado entre versos,
prohibido el encuentro
y perseguido el abrazo,
escribiré contra el pecho
de un pálido muro
o de una esquina sangrante:
“Nos vencieron,
no los valientes,
sino los miserables”.
*****
Manuel Bandeira (Brasil)
(1886-1968)
POÉTICA
Estoy harto del lirismo comedido
del lirismo que se porta bien
del lirismo funcionario público con libro de asistencia
expediente protocolo y manifestaciones de aprecio al sr. director
Estoy harto del lirismo que se detiene y va a averiguar en el
diccionario el cuño vernáculo de un vocablo
Abajo los puristas
Todas las palabras sobre todos los barbarismos universales
Todas las construcciones sobre todo las sintaxis de excepción
Todos los ritmos sobre todo los innumerables
Estoy harto del lirismo enamorador
Político
Raquítico
Sifilítico
Lirismo que se cierra ante lo que está fuera de sí mismo
El resto no es lirismo
Será contabilidad tabla de cosenos secretario del amante
ejemplar
con cien modelos de cartas y las diferentes maneras de
agradar a las mujeres, etc.
Quiero ante todo el lirismo de los locos
el lirismo de los borrachos
el lirismo difícil y doloroso de los borrachos
el lirismo de los clowns de Shakespeare
No quiero saber más nada del lirismo que no es liberación.
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Francisco Madariaga (Argentina)
(1917-2000)
LOS POETAS OFICIALES
¿Amoldáis vuestra esfera a lo más íntimo del
porvenir?
Perros enanos entecos, tenéis a vuestro servicio
los escribientes nacionales, pajarracos de
la patria.
Canasteros de los frutos del odio, no estoy
arrepentido de tener a mi servicio las joyas
y los frutos del deseo.
Principitos destronados de toda sangre de
Composición en la naturaleza.
Eugenios, Equis, Clauditos, perritos de ceniza.
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Erich Fried (Austria)
(1921-1988)
COPYRIGHT
¿Cuántos
años
después
de
la
muerte
de
Dios
vencen
sus derechos
de autor
en
Alemania
y
cuántos
en
el
extranjero?
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Gustavo Adolfo Garcés (Colombia)
(1957)
JUEZ PENITENTE
Durante el sueño
Un hombre me suplica
Que arranque el cuchillo
De su espalda.
Despierto sobresaltado
Y hay más sangre
En mi toga.
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Jaime Londoño (Colombia)
(1959)
GUERRA I
Para variar estamos en guerra.
Contra los zancudos porque nos hurtan los sueños.
Contra las polillas
porque juegan con la luz descrestando nuestro asombro.
Contra las cucarachas
porque a hurtadillas reciclan las sobras de nuestra noche.
Contra los mosquitos
porque nos roban la pereza
y elevan por el aire la metáfora de nuestra sangre.
Contra las pulgas
porque envidiamos sus volantines de fiesta
y sus gambetas en las cuevas tibias de las colchas.
Contra los piojos
porque piensan por nosotros
y conocen los lugares secretos de nuestras calvas.
Para variar estamos en guerra,
a veces nos matamos
para combatir la rutina.
*****
Alberto Rodriguez Tosca (Cuba)
(1962)
PANDEMÓNIUM DE LA LIBERTAD
De un lado de la reja, el prisionero;
del otro, el hombre libre.
Un tercero sentado en el borde de la reja:
¨¿Cuál es el prisionero cuál el hombre libre?¨
Ellos tampoco saben cuál es
el prisionero y cuál el hombre libre.
Los confunde la reja y el tercero
de arriba que vuelve a preguntar:
¨¿Cuál es el prisionero cuál el hombre libre?¨
Y después les anuncia: ¨Yo soy
el tercero sentado en el borde de la reja¨
y más adelante: ¨Se terminó
la última visita¨.
El hombre libre se sienta
El prisionero no viene a verlo más.









