El aún joven tlaxcalteca, Jair Cortés, nos ofrece su decimatercera entrega de poesía joven de México. En esta ocasión nos presenta a Rodolfo Novelo Ovando ( Quintana Roo, 1976); Fernando Carrera (Jalisco, 1989); Reneé Acosta (Chihuahua, 1977) y Lupita Poot (Campeche, 1981).
DIVERSAS GEOGRAFÍAS XIII
Jair Cortés
La Otra, revista y casa siempre generosa, les da la bienvenida a cuatro poetas de diferentes lugares de México que coinciden en la dimensión del lenguaje poético, en el que Reneé Acosta (Chihuahua) construye un poema a partir de un nombre que evoluciona, saltando en el tiempo, hasta convertirse en un personaje hecho de muchos otros. En su poema “Walter Dardon en la octava dimensión” hay un estallido de referencias (muy propio de nuestro vertiginoso tiempo en el que todos los planos conviven) que se refleja en el ritmo acelerado (y lento) de sus versos. Reneé Acosta mezcla espacio y tiempo en su poema y lleva al límite la imagen de nuestros días donde el tiempo se distorsiona: “¿Acaso el tiempo es pura y meramente una manifestación de la conciencia?/ piensa/ mientras escurre una gota de sudor…”. Para Rodolfo Novelo Ovando ( Quintana Roo, 1976) el poema es el espacio en el que los cuerpos revelan su deseo; sus poemas, de tono reflexivo y profundo, dan testimonio del erotismo y de la exploración del ser en el otro: “Desposeerse es imposible cuando el agua/ y la razón se mezclan entre la zozobra de la carne…”. En los poemas de Lupita Poot (Campeche, 1981), la experiencia amorosa se desborda en una sutil musicalidad que deriva en una mitología de la intimidad, experimentando la vida entre la duda y la certeza: “Siete días divagué en tu nombre,/ frontera de infinitos puntos que sostiene el universo./ Destierro de las sombras y las bestias …donde apenas me reflejo…”. Por último, en los poemas de Fernando Carrera (Jalisco, 1989) el lector descubre el envés de las cosas gracias a la profunda contemplación de su autor; poemas que extraen de la realidad su esencia para construir un nuevo mundo en el que las ideas y emociones se entremezclan en un lenguaje reflexivo y portentoso: “Anda entonces, canta esta consigna como quien frota dos maderos. Será plegaria de nacimiento si el amor permite…”
RENEÉ ACOSTA
Walter Dardon en la octava dimensión
(fragmento)
Walter Dardon nació en Nigeria
Walter Dardon nació en Tumbuktú
Walter Dardon es original de Camboya
Walter Dardon lleva una camisa vaquera
Walter Dardon es un transexual
Walter Dardon no se llama
de ninguna manera
Walter Dardon no vive aquí
ni es de allá
Walter Dardon no pudo
-en realidad no pudo-
más que nacer en Bombay
Walter Dardon es una prostituta mutante
transexual
llamada Lawanda
en los hostales
marcianos del año 2226
Walter Dardon
es la mujer que imitaba a Billie Holiday
en un Bar de las Vegas de los sesentas
Walter Dardon es una extraña poeta desértica
que odia a los perros
y vive en una ciudad con nombre de perro
y escribió un poema titulado
La mujer que imitaba a Billie Holiday
Walter Dardon dice ser
el Príncipe de Nigeria
y está iniciando un fraude
por email en 1998
Walter Dardon murió en Vietnam
Walter Dardon
no es nada de lo que quiso ser
Walter Dardon
Walter Dardon
guarda una espada del emperador
de la dinastía Ming
Walter Dardon
dio a luz a la más grande
cantante de ópera en un prostíbulo
marciano en el año 2123
Walter Dardon se trasladó de Versalles
para no morir decapitada como su amiga
María Antonieta
Walter Dardon ya no puede más
se cansa, le dan reumas
Walter Dardon se ha vuelto a suicidar
A Walter Dardon le duelen los latigazos
en el cañaveral
pero Walter Dardon es un bebedor irlandés
que pelea solo porque tiene rabia
Walter Dardon tiene brazos de Shiva
porque está en Woodstock bebiendo LSD
Una vez Walter Dardon
fue Walth Whitman
en otra ocasión reencarnó
en dos cuerpos simultáneamente
y se enamoró de sí mismo
y fue yosotros
Alguna vez Walter Dardon
deseó ser una raíz de tierra
y se martirizó
en los caminos de Aztlán
para ser sacrificado
Walter Dardon nunca encontró el amor
y lo momificaron vivo
Alguna vez
Walter Dardon
se cantó a sí mismo
Walter Dardon le tiene miedo a vivir
Walter Dardon no sabe morirse de nada
once upon a time
A long long long time
cantaba la voz de la imitadora de Billie Holiday:
Don´t no why
Theres no sun
Up in the sky
Stormy weather
Since my man and I
ain´t together
keeps raining all the time
El único e indiscutible
Walter Dardon
se levantó de su silla epigramática
dalineana antes de Dalí,
parisina y surrealista
en la calle de Montparnasse
una mañana de 1896
El verídico Walter Dardon
-por todos conocido como
Walter Dardon-
miró su reloj de bolsillo
miró circunspecto
su camastro
miró desencajado y con atención
la manecilla
seguro de haber visto
que avanzaba en reversa
Walter Dardon caminó al revés
por el espejo
seguro de que la noción del tiempo
retrocedía
:::::::::::::::
11: 01 pasa la mujer del florista por la ventana
Walter Dardon mueve su mano en el espejo
y mira a su lado el reflejo de la ventana
y el reflejo de la florista
11: 01: 05 Pasa la carreta del padre del
Conde de Lautremont
y Walter Dardon está seguro
de que la manecilla de su reloj
sigue en reversa
11: 01:07 ¿Acaso el tiempo es pura y meramente
una manifestación de la conciencia?
piensa
mientras escurre una gota de sudor
11:01:09 la gota escurre y desciende
mientras que Walter Dardon piensa
en la cosmogonía de San Agustín
y entiende la unidad del tiempo y del espacio
en que va cayendo la gota
D e s p a c i o
A l e t a r g a d a m e n t e
(aletargada mente)
11:01: 10 Walter Dardon piensa con su mente
acerca de la mente, aceleradamente, detenidamente
irremediablemente, inconcebiblemente
anacrónicamente, atemporalmente
rompiéndose como un vidrio
11: 01: 11 Sincronía universal
11: 01: 12 toda la silogística de la lógica
Matemática
Neuronal
Fractal, Ecuacional
con que Walter Dardon
razona con su mente
acerca de la mente
pudiera ser el tiempo
y en el tiempo
en que lo razona
sigue
transcurriendo
La gota de sudor
en cambio
permanece en el aire como una perla
ingrávida
11: 01: 12: 05 hora en que Walter Dardon mira su reflejo
en el espejo
y la gota comienza
a caer sobre su propia imagen
Reneé Acosta nació en Chihuahua, México. Ha merecido diversos reconocimientos, entre ellos el Premio Agustín Melgar de la Juventud 2002, Premio a la mujer chihuahuense destacada 2009 en Literatura, por el H. Congreso de Chihuahua. Medalla José Saramago de la ASOLAPO 2009. Ha sido becaria del FONCA 2009-2010, y del Fondo Estatal para la Cultura y las Artes de Chihuahua en jóvenes creadores. Graduada con honores al mérito artístico en la carrera de Filosofía de la UACH. Ha publicado El jardín del vértigo 1999. Milésima de segundo por la muerte de Pablo Ochoa. 2003. Moebius. Fondo Editorial de Tierra Adentro. 2006. El sentido de las horas UACH 2008. Metafísica del ojo. ICHICULT 2012. La holomúsica de esferas. Poetazos 2013. Dispersión simultánea Editorial Mantis 2014. Walter Dardon en la octava dimensión. Cisnegro ediciones 2017. Tras la luz de Diosa blanca (ensayo) Programa editorial del ICM 2018. Ha sido traducida al italiano y al inglés.
RODOLFO NOVELO OVANDO
Con los hilos de Ariadna
Es mi cuerpo la lluvia que no fragua
y de tu espalda al mar el infinito lo que sobra.
Reconozco que hay límites en el silencio.
Me has perdido en laberintos sin murallas:
Minotauro
que vive su locura, no la ajena.
Con los hilos de Ariadna,
tanta soledad entretejida.
Con el retorno no cumplido,
tanta ansiedad el todavía.
Mas urde en la ausencia las fronteras,
de lo de afuera nada es tuyo
y más adentro es el olvido.
Siempre en alguien muere la memoria.
Todo transcurre
Amo tu sombra que se enciende por mi ombligo,
lamiendo los sentidos del instante
cuando desploma su caricia a bocanadas
y rompe toda furia en el recuerdo.
Soy oleaje en la violenta mansedumbre,
a besos doblegado por promesas,
mi marea germina lo cenizo de tu pelvis
para tener la calma en mi naufragio.
Entregados uno a uno nos sedamos
y nos perdemos con lujuria
entre la flama que nos confunde
con mi noche y tu silueta.
Todo transcurre en la osadía de la sangre
que incendia tus rincones
donde mi boca se deshace
y te rehace.
Monólogo para dos
tú vives y yo soy: somos los dos
danzarines en la puerta de un grito.
Philippe Jones
Aparezco en tus ojos, bordeado por lágrimas estridentes.
Alrededor del eco aguarda mi silencio:
trampa que permanece sin obstruir la ofrenda
de aquellos que vigilan, como yo, los sueños
para roer un rasgo de tu nombre en las entrañas.
Dilata cada sombra su secreto,
para que detengamos el gestar de los remordimientos
en un abrazo advenedizo, sin espacios de blancura
por no pervertir toda la audacia de ser nuestra orfandad.
Errante por tu rostro invado tu mirada,
mis manos visten tus mejillas,
mi lengua regocija el desconcierto de lujuria
con monólogos compartidos sobre tu espejo.
El grito es la simiente de contornos lacerados por saliva
mientras las venas se desgastan con rumores de una lámpara
que aviva el interior del juego mutuo.
Desposeerse es imposible cuando el agua
y la razón se mezclan entre la zozobra de la carne.
Totalidad de lluvia nos describe en perfección.
Cuando tus párpados rodean mi desnuda fortaleza
aparezco en tus ojos, bordeado por lágrimas estridentes.
Los rumores del instante
Los rumores del instante permanecen.
Con lentitud sedienta, tiempo a tiempo,
descifras cada sombra vertical
que te persigue y sigue en esta lluvia;
ciclón de imágenes, absurdos, miedos,
donde los límites asedian todo
y tu cuerpo se erige tras la luna.
Rodolfo Novelo Ovando estudió la licenciatura en administración en el ITCH y la maestría en educación en la UNID. Becario del PECDA durante 2001-2002 y 2005-2006. Ganador del concurso de publicación de Obras del Fondo Editorial del I.Q.C. en 2001 y 2002, del Premio Juan Domingo Argüelles 2007. Mención de Honor en el Concurso de Cuento Corto Juan de la Cabada 2011 y Finalista del XI Concurso Literario Internacional “Ángel Gavinet” 2017, en su edición de poesía, celebrado en Finlandia. Actualmente es profesor investigador en la Universidad de Quintana Roo. Ha publicado: Alegoría de un Instante, UAEM/ La Tinta del Alcatraz, Toluca, 2001, Tras el exilio de mis alas y En alguna parte de esta soledad, Fondo Editorial del I.Q.C. en 2003 y 2005, respectivamente, Callar desde el silencio, Secretaría de Cultura de Quintana Roo/ CONACULTA, 2009, La Salvedad de los Negados, Gaceta del Pensamiento, 2012 y Olivos para una tarde de luna, UQROO/Porrúa, 2015
LUPITA POOT
A nula letra
A ti,
que nunca conociste el don de la palabra
dejo la locura
adepto de la muerte,
como si toda fuera mía,
apóstol de lo absurdo.
El miedo me lo quedo,
no sea que en el contorno de la noche
arrojes artificios en mi espalda.
Ajena a lo absoluto,
te lego laberinto y profecía,
mas no provoques la penumbra con tu carne
ni el minotauro que en mi sexo se bifurca.
Oye la marea que atrajo los desiertos
-y a contra luz-
creó tus ojos en su oculta travesía,
a tu imagen y semejanza
el mundo
y el eco al que vuelvo
f r a g m e n t a d a.
A ti
delego la profundidad y el vértice
de este río de lobos,
de labios que eyaculan en deseo de matarte
justo ahí…
donde encalla la memoria.
Ansia
Crótalo que desciende en tu mirada.
Desenvainado,
eréctil…
tiende sus muros
donde procuro el tiempo.
Mi lengua aspira…
tu cuerpo:
trémula guarida del absurdo.
Y en cambio,
adoptas la oblicuidad
en la fortaleza de tu génesis.
El viaje
Inundada en la ribera de tu ombligo,
emprendí el viaje.
Siete días divagué en tu nombre,
frontera de infinitos puntos que sostiene el universo.
Destierro de las sombras y las bestias
…donde apenas me reflejo.
En la incertidumbre de ti,
recogí mis manos rotas
y enmendé en tu boca el silencio acobardado.
Transeúnte en este devenir de máscaras
me desperté derribada,
sujeta de las alas
y las ansias.
Inventario de las horas
I
El vacío:
tu carne y la abertura de la noche.
Deambulas en mi boca,
sujeto a mis fauces
devoro tu espalda.
Mientras…
mi lengua sangra
en la daga de tu cuerpo.
II
El miedo:
criatura que en la oscuridad me aguarda.
Conjugado contra mi vientre
empuña el arma:
me penetra,
me penumbra.
E s c i n d i d a
caigo incorpórea en la otredad que me pronuncia.
Muerte que no llega toda,
sólo a destiempo.
III
El hastío:
éxodo del deseo en la madrugada etérea.
Tu nombre cabizbajo en la protuberancia de mis labios,
se derrama en la llaga de mi sexo.
Sin crear descendencia…huye.
Estalla impronunciable
en el intersticio
del insomnio.
La espera
Noche que tira de mis sienes
y se estrella en la ventana.
Muertos que la sombra atrae
para devorarme el sueño.
Cuadrúpeda
Escucho su paso diluirse entre las hojas.
Vuelca en mi cuello su garra.
Mi respiración se agita,
cruje en su grito de holocausto.
Y en la excitada luz
me arrebata…
[Entonces la amarilla niebla se disipa]
Apilada en su aliento,
eructa una a una mis pesadillas.
Se relame agonía.
Se detiene.
Lupita Poot nació en Escárcega, Campeche, el 10 de junio de 1981, pero vive en Bacalar desde los tres años. Estudió la carrera de antropología social en la Universidad de Quintana Roo y posteriormente, la maestría en la misma disciplina en El Colegio de Michoacán. Dentro del campo de las artes, se ha interesado en la poesía y ha participado en el taller de Creación literaria que dirige el profesor Javier España Novelo en la Universidad de Quintana Roo. Como parte de este taller, publicó en 2003 en la plaqueta “Cartapacio” el cuento breve “Vigilia”, los poemas “Útero y hormiga” y “A medio nocturno”. Ha sido becaria del Programa de Estímulos a la Creación y el Desarrollo Artístico (PECDA) del estado de Quintana Roo en su edición 2010, por su poemario de poesía infantil Donde la lluvia es verde. En 2013, fue becaria del mismo Programa con el poemario De los siete azules que te nombra, también de poesía para niños/as pero retomando la historia y las tradiciones locales del Pueblo Mágico de Bacalar. Ha publicado poemas en el Periódico de Poesía de la UNAM
FERNANDO CARRERA
*
EL ABANDONO se dice en primera persona: en tu saliva palabras fósiles sobreviven a la desdicha de ser, como cualquier residuo. No sabrás si vienes o vas, si arriba o abajo: la ignominia no es cardinal en el despojo. Verás cómo tu piel es restregada igual que ropa sucia entre las piedras de la noche; bendice ese jirón, esa ceniza, porque será tu única esperanza: sólo quien deja de ser, podrá ser de nuevo
El que se va pierde su silla en el banquete prometido. Lo hace con miedo pero fascinado, como quien intuye al dios en los paisajes agrestes Con la resignación de las ballenas que desertan el océano y encallan en su muerte, así la entrega del que se inmola en este designio y se retira
Anda entonces, canta esta consigna como quien frota dos maderos. Será plegaria de nacimiento si el amor permite
*
Acto de fe
A Luis Armenta Malpica
Encontré las tablas de la noche, sus leyes más próximas a la piel, que ninguna mano de hombre haya escrito. Este viento suave de tan negro me entrega una planicie para que el sentido exista: como el silencio desnudo de un cuerpo al lado propio recostado, este cuerpo. Avanzo, doy algunas vueltas al apartamento que se impregna de un olor distinto: son las altas horas y en ellas la consigna de seguir, sin por qué
Del libro Fuego a voluntad (2017)
*
Escalera de agua
Habité la ciudad, la sed
para despertar los sueños
de lo húmedo La memoria fluye
hacia su sol
El deseo es
la fuente del deseo
Habité el cuerpo La mujer
que en la punta del día se hizo luz
río que partió
en dos posibilidades la montaña
: sueña
ya no el sueño de los justos
sí del agua
que hasta el tacto baja
la frescura del cuerpo
*
Tema para jardín y viento
Toca la voz el verde, nos llama ─respiramos─ verde mientras nos toca. La tierra pinta los sonidos / de madera la voz porque raíz, porque de pinos la expresión vuela y dice ramas para ser de nuevo hierba: pájaro que cantó
Pierdes la inocencia en el canto solo que emana virginidad. La pregunta que tallo se levanta, amanece Al poniente rescata lo florecido
al sol: de agua de viento al sol que noche se refleja, transpira la voz iluminada sílaba que pupila el pensamiento: una imagen sopla sucede. Erotismo que al tacto se inventa, puebla el toque de agua que respira al centro donde el aire palpa, nos penetra incertidumbre hasta no saber si viento
si lengua o un levantarse en olas sobre el jardín ardiente
Del libro Donde el tacto (2011)
*
Mutación
Diariamente me fugo
hacia la nada
un grito de luz
origen de herrumbre
el aire es un cristal rojo
difuminado entre dos lunas
(dos manos que se estiran)
ante el nuevo enigma
soy el pájaro anidado
en la curvatura del silencio
*
EL MOVIMIENTO se ha convertido en la única consigna
es el edicto que el agua imita del fuego
—los ojos del universo miran fijamente la herida que danza—
el fruto cae como cayeron cien soles en la memoria del relámpago
Cae el fruto hasta la lengua que ya no puede pronunciar
Las palabras —vocablos inútiles— como planetas muertos
se acumulan en la saliva
que en su largo discurrir traza territorios y sentencias
destinadas a secarse
Palabras muertas Vocablos que no rasgan la delgada malla del lenguaje
Cómo cantar cuando el fuego que hay en mí
no comprende la violencia
la desesperanza a la cual se aferran nuestros sonidos
El gruñido prehistórico que somos
Aullido de lobo que divide el llano
(el tiempo que en él fluye y lo desgasta)
Del libro Expresión de fuego (2007)
Fernando Carrera nació en 1983, en Guadalajara, México. Es autor de los libros de poesía Expresión de fuego (Mantis Editores-Sec. de Cultura de Jalisco, 2007), Donde el tacto (ICA-Conaculta, 2011; Là où le toucher/ Donde el tacto segunda edición bilingüe, Mantis Editores-Écrits des Forges-Sec. de Cultura de Jalisco, 2015) y Fuego a voluntad (2017). Recibió el Premio Nacional Horacio Zúñiga de los Juegos Florales de Toluca 2017 y el Premio Nacional de Literatura joven Salvador Gallardo Dávalos 2010. Recibió Menciones honoríficas en el Premio Internacional de Poesía Nicolás Guillén 2009 y en el Premio Nacional de Poesía Efraín Huerta 2006. Becario del Programa de estímulo a la creación y al desarrollo artístico, del Conaculta y la Sec. de Cultura de Jalisco en 2008-2009 y en 2010-2011. Libros y poemas de su autoría han sido traducidos al francés, inglés, turco, griego, esloveno y albanés.