Poeta francorgentino, Muchnik, nos lleva por diversos textos literarios y líricos para alertar: “El arte y la poesía podrán más que el odio y el racismo (…). Construiremos una “vigilia poética” que derrumbará los muros de vergüenza.

“Creciente poética” Por un mundo sin muros ni barbarie

Poeta y sociedad

José Muchnik

« … Cuando los odios y los escándalos / Atormentan al pueblo agitado / Vergüenza al pensador que se mutila / Y se va, cantor inútil / Por la puerta de la ciudad […] El poeta en días impíos / Viene a preparar días mejores / Es el hombre de las utopías / Los pies aquí los ojos más allá / Es él quien sobre todas las cabezas / En todos los tiempos, como los profetas / En su mano donde todo puede caber / Debe, que lo insulten o lo elogien / Como una antorcha que sacude / Hacer relucir el futuro” Victor Hugo, « Fonction du poète » (1839), en «Les Rayons et les Ombres» (1840). Trad. JM.

Época paradojal la que estamos viviendo en los comienzos del tercer milenio. Por un lado existe mayor necesidad de poesía, de expresar con lenguaje sensible el sentido de nuestras vidas en este mundo en rápida transformación (en las formas de producir, de comunicarnos, de representarnos las sociedades en qué vivimos). Por otro lado poesía y poetas son progresivamente relegados a la periferia de la Ciudad, relativamente excluidos por medios de prensa, debates sociales, dirigencias políticas. Parecería ser que la voluntad de Platón, expresada en “La República”, de excluir los poetas de la ciudad ideal, se está realizando. No hay duda que festivales, veladas y sitios internet de poesía se han multiplicado considerablemente ¿Contradice ello la afirmación de que poesía y poetas son progresivamente relegados a la periferia de la Ciudad? Una rápida comparación histórica podría esclarecernos. La poesía no esperó a ser escrita para existir, en las sociedades orales los poetas constituían una institución, ocupaban un lugar central mucho antes de la invención de la escritura. Eran ellos quienes transmitían periódicamente las palabras esenciales, las fórmulas para convocar la lluvia, para favorecer la fertilidad y la descendencia, para contar mitos que explicaban los orígenes, la vida en la tierra, los viajes al más allá. Esas fórmulas, esos relatos, debían ser memorizados, para ello el lenguaje debía condensarse, cargarse de ritmo, fuerza simbólica, y ser repetido periódicamente buscando la comunicación entre generaciones, la transmisión de valores y creencias que fundamentan las relaciones sociales, así nació la poesía, como una necesidad vital. Más tarde la escritura permitió perennizar las tradiciones orales, los poemas épicos retoman los mitos fundadores que fueron inscriptos, en tabletas de arcilla, en piedras o papiros, constituyendo así las primeras obras literarias de la humanidad, como la epopeya de Gilgamesh1 en la antigua Babilonia o el Rig-Veda en la civilización hindú2. Los poetas tenían entonces la sagrada misión de retomar en forma escrita los mitos fundadores, de eternizarlos para su transmisión a las futuras generaciones, como lo hizo Homero en la Ilíada y la Odisea. Bajo formas diferentes los poetas mantuvieron un rol central en la sociedad a lo largo de la historia, Omar Khayam en la Persia del siglo XII, Francisco de Quevedo en el siglo de oro de la literatura española, Basho, uno de los fundadores del haiku, en el Japón del siglo XVII. Hasta hace poco, ya en el siglo XX, un recital de Maiakovski constituía un hecho revolucionario y el poema “Libertad” de Paul Eluard un arma de la resistencia francesa contra el ocupante.

Tal vez me equivoque, ojalá así sea, ojalá la marginalización creciente del poeta en los tiempos presentes que percibo sea errónea, en todo caso no nos resignamos. A comienzos del año 2018 poetas y artistas nos reunimos en París preocupados por las evoluciones que estamos viviendo. Con el correr de charlas y vino acordamos la creación de la “Creciente poética: por un mundo sin muros ni barbarie”. “…Ella es el fruto de poetas, artistas, y de seres ávidos de belleza en las cimas de la fraternidad. Ella tiene la fiebre de las palabras, de las imágenes, que sabrán derribar los muros de separación. Ella posee la claridad interior del poema disipando la noche de la soberbia…” Expresa la declaración inicial (ver a continuación) que luego fue traducida en numerosos idiomas, incluso en algunas lenguas “originarias” como el náhuatl y el quechua. ¿Cómo evolucionará esta iniciativa? imposible predecirlo. En el mes de julio, frente a la catástrofe humanitaria en el Mediterráneo, barcos repletos de náufragos al borde del abismo que no pueden acostar en los muelles de la “civilización”, emitimos un comunicado que fue difundido en varios idiomas a los medios de prensa (ver a continuación), la Creciente Poética sigue recibiendo afluentes e iniciativas

(contacto: cruepoetique@gmail.com).

Que el poeta trate de asumir su lugar en la sociedad acentúa el desafío sobre su creación. “No soy de aquellos que consideran que la poesía está presente únicamente en los textos de los poemas […] Defino la poesía por una intención, un trabajo, una búsqueda, pero de ninguna manera por un texto […] La poesía es un objetivo inalcanzable, una tarea siempre inconclusa. Lo que llamamos poema es sólo un momento en una búsqueda, una palabra modificada por la memoria de lo poético, pero nunca liberada de formas de alienación […] La poesía no es un simple hecho de escritura, no hay razón entonces de que sus intuiciones no tengan su lugar en la pintura, la música y también en la lengua en prosa, la de una novela por ejemplo” precisa Yves Bonnefoy3 . Darle una nueva intensidad al lenguaje, plasmar en un texto el pulso de la vida, encontrar palabras y silencios, sonoridades y ritmos, para decir una hoja que tiembla, he aquí la labor del poeta, tratar al mismo tiempo de condensar el lenguaje y hacerlo estallar, como una gota de perfume cayendo sobre la piel de las palabras, produciendo ondas y efluvios inesperados. “Poesía, no forma de escribir, sí labios al vivir”4 expresa la pérdida irremediable entre la vida y los textos

Un doble desafío se plantea al poeta, por un lado no caer en la tentación del hermetismo, de encerrarse en el lenguaje, de que el poema se convierta en un juego de palabras. Por otro la tentación de agitar conceptos generales, olvidando que el poema debe germinar de sentimientos y emociones surgidos de su experiencia del mundo. No es a partir de conceptos, es a partir de su vivencia personal que el poeta puede acceder a lo universal. La pregunta “¿Usted se considera un poeta social?” me ha sido formulada de manera recurrente en numerosas entrevistas. Digámoslo de manera breve, se trata de un interrogante tautológico, todos los poetas son seres sociales, manejan una lengua precisa en un lugar preciso, en consecuencia comprometidos, explícita o implícitamente, con una sociedad dada. La cuestión sería otra ¿Cómo sus poemas plasman la poesía a partir de su experiencia del mundo? Por ello incluyo en este dossier  “Creciente poética: por un mundo sin muros ni barbarie” dos textos extraídos del libro “Desgarros”, recientemente publicado en Buenos Aires5 (ver a continuación).

« Creciente poética»

Por un mundo sin muros ni barbarie

La voluntad insaciable y devastadora de los regentes del planeta nos asedia.

Su economía voraz, sembradora de odio, de guerras, de masacres, engendra la hambruna de pueblos enteros, fomenta divisiones mortíferas entre los hombres; arroja a los caminos poblaciones en desbandada, que los países poderosos hacinan en sus fronteras en centros de  retención.

Qué los constructores de muros cada vez más numerosos lo sepan:

 ¡O habrá un mundo para todos o no lo habrá para nadie!

Las fronteras son cicatrices sobre la tierra que habitamos y los poetas hoy testimoniamos en todas las lenguas, en todas las latitudes, que otro rostro, que otra voz de nuestra humanidad, rechaza los discursos de la fatalidad y se levanta para contener la nueva barbarie en estos tiempos modernos.

¡Sí! Hoy una «creciente» va expandiéndose

Ella es el fruto de poetas, artistas, y de seres ávidos de belleza en las cimas de la fraternidad.

Ella tiene la fiebre de las palabras, de las imágenes, que sabrán derribar los muros de separación.

Ella posee la claridad interior del poema disipando la noche de la soberbia  

Ella tiene los colores y los sonidos de las conjugaciones de nuestra hermandad frente a la bruma de los fragmentadores.

¡Sí! Una verdadera « creciente poética»

Se avizora en los actos creadores que suscitaremos entre todas las artes contra los muros visibles e invisibles de la nefasta “globalización”.

Nos inscribimos en las corrientes de alta mar que inspiran la acogida de los desposeídos y abren la danza de un pensamiento nómada a través de las culturas y las civilizaciones.

Experimentemos con gran alegría y espíritu colectivo, solidario, las acciones-intervenciones-performances que acrecentarán esta « creciente poética» de una tierra de hombres sin muros ni barbarie.

¡Confluyamos en creciente!

Primeros afluentes: Betancourt Alba, Betancourt Morales Andrés, Bustos Beltrán Carolina, Combes Francis, Gálvez Jorge, Kántaro Pedro, Muchnik José, Nájar Jorge, Sevilla Miguel Ángel, Tancelin Philippe, Torres Medina Jorge, Urrego María Stella…

Creciente Poética

Unión Internacional de artistas y poetas

por un mundo sin muros ni barbarie

(Comunicado)

Mis prójimos mis semejantes

Vivimos una crisis planetaria inédita provocada por miles de mujeres hombres y niños, huyendo de guerras, economías exangües, tierras devastadas.

Asistimos a una ola de xenofobia y racismo que se expande a nivel mundial, incluso en países que se dicen guardianes de los principios democráticos y republicanos. Mares cementerio, sus fondos poblados de ilusiones migratorias. Barcos repletos de náufragos al borde del abismo que no pueden acostar en los muelles de la “civilización”. Arenales sin fin albergando esqueletos dispersos por aves carroñeras. Muros de hormigón o metal, creciendo por doquier, dotados de controles electro-informáticos marcan los territorios, trazan el rostro industrial del odio, florecen los beneficios bursátiles.

Frente a la catástrofe que vivimos, transformada por los grandes medios en un festival de la sociedad de espectáculo, los artistas y poetas, con conciencia ética libre, debemos asumir nuestra responsabilidad frente a la historia. Descoser el forro de esta realidad, liberarla de los clichés anestesiantes en que la redujeron, ponen a prueba nuestro arte, la autenticidad de nuestra capacidad creativa. La protección de nuestra libertad de creación, requiere ayudar a ver y escuchar entre los pliegues del mar, las arenas del desierto, las juntas de hormigón, la voz humana del dolor de los sacrificados Debemos restituir a las palabras, a las imágenes, a los gestos, su intensidad perdida, instrumentada. Debemos pronunciar el mundo de otra manera para liberarnos de la sordera y la ceguera ambientes.

Solidaridad fraternidad derechos humanos, son más que palabras. Son mesa, cama, techo, abrazos… el vivir cotidiano de nuestra humanidad en el otro. Somos dos, miles, millones, en un concierto de voces y colores que dan sentido al Hombre. El racismo es muerte, necrosis segura. La alteridad es vida en toda su plenitud.

Recuerden Señores Dirigentes, recuerden que propagando el odio y el desprecio del otro, estáis conduciendo al odio y deprecio de vosotros mismos. Recuerden Señores Dirigentes, recuerden el canto del poema d’ Emma Lazarus inscripto en una placa de bronce al pié de la estatua de la libertad “Give me your tired, your poor,/ Your huddled masses yearning to breathe free” (“¡Dadme vuestros pobres, vuestros extenuados! / Vuestras masas hacinadas anhelando respirar libres!) Recuerden Señores Dirigentes el preámbulo de la “Declaración Universal de Derechos Humanos” (ONU 1948) “…la libertad, la justicia y la paz en el mundo tienen por base el reconocimiento de la dignidad intrínseca y de los derechos iguales e inalienables de todos los miembros de la familia humana”.

El arte y la poesía podrán más que el odio y el racismo. A través de nuestras obras, de nuestra palabra liberada, sembraremos fraternidad y solidaridad entre todos, construiremos una “vigilia poética” que derrumbará los muros de vergüenza y barbarie de los depredadores de humanidad.

Contacto: email : Crue Poétique <cruepoetique@gmail.com>, Dirección: Crue Poétique / La Vache Bleu / 25 Quai de l’Oise 75.019 Paris. Tel: +33 6 3067 1510

ORĺGENES

José Muchnik

(Extraído de “Desgarros: exilios duelos muros”, 2018, Editorial Ciccus, Buenos Aires)

i

Todo nace de un desgarro

de galaxias incandescentes

abuelas en tinieblas

exilios sin fin.

ii

¡Big-bang ! Girar ! ¡Girar! ¡Girar! Estrellas, átomos, corazones.

Universo ¿Una gota? ¿Un beso? ¿Una palabra?

Todo nació de un desgarro, bacterias amebas enzimas… brotando de la herida original… Luego peces batracios reptiles… también humanos animales de carne y barro, de agua y sangre.

Biblia Corán Rig Veda Popul-Vuh… misma búsqueda, explicar en libros sagrados el tajo creador, palabras brotando del dolor, palabras ungüento aliviando ignorancia, palabras pájaro cosechando cielos, palabras espada acerando leyes. ¿Dios? ¿Dioses? ¿Uno? ¿Múltiples?… Mismo miedo, danzar en tinieblas sin péndulos ni amaneceres.

iii

Todos nacimos de un desgarro

de madres abiertas en páginas sagradas

de pulmones quemados por el primer aliento

 de genealogías degolladas en pueblos perdidos

Imposible cicatrizar

palabras no nacidas

verbos no formados

calles ignoradas.

iv

Todo poema es un desgarro

palabras en carne viva

corderos en cuclillas

sílabas huérfanas

¿Quieren saber cómo nace?

¿quién corta el cordón?

¿dónde arrojan la placenta del poema?

Imposible saber

Si corro desnudo hasta el centro de la plaza

¿crecerán pieles nuevas para vestir mi desamparo?

Si grito desaforado en la boca del olvido

¿devolverá ecos la memoria del aljibe?

Poema: colisión de gritos callados en otras vidas.

v

Muerte es más que un desgarro

Muerte reúne

siglos en un instante

vidas en un suspiro

ancestros en la línea de llegada

Muerte

árbol cae

deja el recuerdo de su sombra

mientras el sol finge ignorarlo.

MUMÚ

José Muchnik

(Extraído de “Desgarros: exilios duelos muros”, 2018, Editorial Ciccus, Buenos Aires)

MUndialización MUros MUrallas… ¡Qué vergüenza Big Brother! Te damos amor nos das hormigón. Amamos Mickey Mac Donald New York Rock and Roll… ¡Qué vergüenza Big Brother! Responder con hormigón a tus hermanitos latinoamericanos ¡Nos birlaste tantas bolitas! ¡Qué puntería Big Brother! ¡Qué bien que juegas! Apuntas a petróleo cobre estaño bananas mangos aguacates playas mujeres… ¡Te gustan las latinas Big Brother! Big steack, big money, big bum-bum ¡Qué vergüenza responder con hormigón! ¡Qué mal ejemplo! ¿No te dan lástima tus hermanitos Big Brother? ¿Y la piedad? ¿Y el padre vuestro? ¿No está en los cielos? ¿Y las mejillas? Ya pusimos una Big Brother ¿Tenemos que poner la otra? Bendecido seas. Bolsa de dolores en alza ¿Y los valores? ¿Cerraron en baja? ¿Todos? ¿Financieros y humanos? ¡Qué pena Big Brother! ¿Muros de hormigón para tus hermanitos? ¿Para nosotros que te queremos tanto? Pantalones cortos, pinches pendejos, no nos queda otra Big Brother, no nos esperes a cenar, no te inquietes, vamos de copas Big Brother ¡Tanto despecho! Como dice el tango “nos mamaremos bien mamaos”. Vení con nosotros Big Brother, brindaremos por la amistad. Tenés razón, somos muy parranderos, puro tequila pisco cachaça. Después de todo está bien el muro, tienen que protegerse de tanta mala gente suelta. ¡Se los ve tan felices! ¿¡Porqué contagiarse con pinches latinos!?

¡Tanto despecho! ¡Tanto desierto! ¡Tenemos que olvidar Big Brother! Pantalones largos, algún día nos crecerán los pantalones, así está escrito, los sacerdotes de la niebla se harán nítidos, los brujos ciegos de ojos blancos, los que ven el reverso de las apariencias, sentenciaron “Levantad muros y en los muros quedaréis encerrados”. No te pongas triste Big Brother, os estáis encerrando solitos. Nosotros no cambiaremos, te amamos pese a todo. Cuando quieran venir pinches gringos, cuando se den cuenta de que la felicidad está del otro lado, les abriremos la puerta, ya buscaremos la vuelta, nunca faltarán poesía corazón y cantos para disolver odios. Muro levantará vuelo como conejo de la cuarta luna.

Estados Unidos de América. ¡Estados Unidos de Mispelotas! ¡Nada ni nadie unido! No le hagas caso Big Brother, no sabe lo que dice, es una sombra borracha, quedó deambulando en el desierto. Ahí las ilusiones se convierten en polvo, zopilotes devorar carne, dispersar huesos al sol, sombras sobrevivir errando sin dueños. No tengas miedo Big Brother. ¡Sonseras! La maldición de las sombras de Sonora es un cuento ¡Unidos un carajo! ¡MUMÚ! ¡MUMÚ! ¡MUMÚ! Resuenan ecos en el desierto como viniendo del mundo de los muertos. ¡Cállense pues! Big Brother se enojará. ¡Nosotras no mentir!, sombras decir verdad, hombres mujeres niños agonizar entre nopales y ocotillos. ¡Unidos un carajo! ¡MUMÚ! MUndialización, MUros Carros correas carroña circular ¡Humanos no! ¡Partes de muerte sí! ¡Clavículas de arena sí! ¡Tres mil kilómetros de hormigón! Tres mil kilómetros de humillación ¡Unidos un carajo! ¡Nosotras también ser gente! ¿Porqué tanto sufrir? ¿Derechos humanos? ¡También somos humanas! Clamaban las sombras. No te vayas Big Brother, no hagas caso, son sombras borrachas, te queremos Big Brother, no te vayas…

¡Ya ven lo que lograron! Asustar a Big Brother ¡Pinches sombras borrachas! De bocas de borrachos brotan las verdades. Sin arietes catapultas ni escalas atravesaremos el muro. Nos joden la vida les joderemos los sueños. Inútil dispararnos desde torres o drones, somos sombras. Ya verá Big Brother, la maldición de las sombras de Sonora existe: Había una vez en un gran país, un presidente prepotente que comenzó a sembrar odio, entonces…

        .

  1.          Epopeya de Gilgamesh, se considera uno de los primeros poemas épicos escritos de la historia de la humanidad, redactado en sumerio, con escritura cuneiforme sobre tabletas de arcilla, hacia los fines del tercer milenio antes de Cristo, relata la vida de Gilgamesh, rey de la ciudad de Uruk en la antigua Mesopotamia. ↩
  2.          Rig-Veda, colección de himnos sagrados de la India antigua, escritos en sánscrito entre 1500 y 900 AC,  forma parte de los cuatro grandes textos canónicos del hinduismo conocidos como Veda. ↩
  3.          Conferencia pronunciada por Yves Bonnefoy en el Instituto de Ciencias Políticas de París el 7-11-2013. Publicada en el periódico Generación Abierta http://www.generacionabierta.com.ar/?p=101 ↩
  4.          José Muchnik, Arqueología del amor, 1993, ed. del autor, Montpellier-Francia. ↩
  5.          José Muchnik, “Desgarros: exilios duelos muros”, 2018, Editorial Ciccus, Buenos Aires ↩