Empezando el nuevo año, procuremos definir las principales tendencias y sucesos que caracterizaron el proceso literario en el 2019. La Otra invitó a varios escritores reconocidos de habla hispana a contestar las siguientes preguntas:
1. ¿Qué políticas culturales –actuales o potenciales– favorecerían el desarrollo de la literatura en el 2020?
2. ¿Algún suceso del 2019 (relacionado con la literatura) que le preocupa/avergüenza/espanta y no debe repetirse en el 2020?
3. ¿Cuáles fueron las principales tendencias literarias del 2019 en su país?
4. Tres libros publicados el año pasado que considera importantes.
5. ¿Qué cambios en el mapa literario espera usted en el 2020?
Luis Armenta Malpica, poeta, ensayista, editor (México)
1. En principio, que se cumplan las promesas de descentralización de las instituciones y, sobre todo, que termine la dependencia económica de los diversos fondos estatales que todavía ejerce la Secretaría de Cultura federal. Cada estado debería tener su propio presupuesto, independientemente de los programas comunes con la SC, y no estar sujetos a los tiempos y designios ajenos a su control. Desde la dirección de publicaciones de cada entidad hasta los programas de becas y apoyos. Este año regresaron las pocas coediciones con un directorio enorme por parte de la SC, en detrimento de los estados y consejos estatales de cultura. Esto refleja un protagonista excesivo del centro, en lugar de evitar cualquier propaganda política en los materiales artísticos y culturales.
La descentralización debería recaer también el la conformación de jurados y dictaminadores que no radican en la Ciudad de México. Los programas como el Fonca, muy necesarios, siguen padeciento los vicios de los sexenios anteriores. Se hicieron foros de consulta que no han dado los resultados de ampliación de apoyos y diversidad de artistas que se prometieron. Los merecimientos para ingresar al Sstema Nacional de Creadores de Arte deberían ser más rigurosos y aumentar la edad (mínimo 50 años) de los postulantes, así como para la conformación de jurados, en paridad de edad y merecimientos. En Jalisco, el PECDA (iniciativa que aplaudo) decidió que este año se otorgaran solamente reconocimientos a Creadores Eméritos mayores de 65 años, población más expuesta a enfermedades y que por asuntos de falta de trabajo, pensiones y seguridad social siempre ha estado en una situación más vulnerable que la de los jóvenes creadores.
Para finalizar este comentario, la compra de libros de literatura a las editoriales mexicanas y sobre todo a las independientes sería benéfico no solamente para ampliar la cobertura y difusión de los autores en las redes de bibliotecas de cada estado del país, sino para paliar la pésima gestión que han tenido Educal y el Fondo de Cultura Económica en lo referente a la difusión y comercialización de libros de autores nacionales en este año 2019.
2. Me preocupa la cerrazón al diálogo de las instancias culturales federales, los ajustes presupuestales a la baja, la cancelación de festivales, encuentros y ferias del libro con trabajo probado por años, los rumores de desaparición de premios y publicaciones (como la revista Tierra Adentro) y la falta de una visión cultural que vaya más allá de lo momentáneo, como lo fue este año el tema de las lenguas originarias.
Me avergüenzan las declaraciones de funcionarios como Paco Ignacio Taibo II o Jesusa Rodríguez, ya que son insensibles hacia su propio gremio; que el FCE no haya participado en la Feria del Libro de Fráncfort, y que los artistas que son funcionarios se aprovechen de sus cargos para participar en eventos artísticos y culturales a nombre personal, como artistas, a costa o no del erario público.
Me espanta que el presidente o su esposa tengan injerencia en los asuntos culturales que deberían dejar en manos de los funcionarios designados. Misma regla que debería aplicarse desde la Secretaría de Cultura hacia cualquier instancia estatal o municipal.
3. Debido a que 2019 fue designado por la ONU como Año Internacional de las Lenguas Indígenas, se le dio prioridad a la promoción, difusión y publicación de autores de lenguas originarias. Habrá que hacer un seguimiento de dicha tendencia para que no quede en eso: una actitud obligada por corrección política y no por un interés real.
Se ha procurado equilibrar la cuestión de género en los diversos ámbitos: más premios con nombres de mujeres, y un mayor número de ellas en jurados y publicaciones, lo que ha originado un repunte de la atención crítica o de los medios hacia ellas. Esta tendencia ha beneficiado a cierto número de autoras, las más visibles o radicales, pero falta que llegue, insisto, a las actividades y autoras que no radican en la CDMX o no mantienen visitas constantes, sea por estar publicadas en editoriales extranjeras o por carecer de contactos en el centro del país.
Hay un avance cuantitativo en la difusión y publicación de autores LGBTTTI+ pero el interés por dichas publicaciones e iniciativas terminan allí, en algunas antologías y premios. Si bien no toda la literatura diversa, como tampoco toda la escrita por mujeres o por hombres, tiene una calidad tangible, no nada más falta representación y crítica, sino que se deje de etiquetar como tal. En lugar de una tendencia de la literatura femenina, o gay, o feminista, etc., se debería apoyar el arte por sí mismo, por su calidad, nunca por una tendencia, etiqueta o decisión de la ONU.
4. Más que hablar de títulos particulares, centraré mi atención en tres editoriales que están haciendo un trabajo importante en la publicación de autores nacionales y extranjeros: Vaso Roto, casa editorial independiente que nació en Monterrey y recién ha emigrado a España; la Universidad Autónoma de Nuevo León, abierta a coediciones con editoriales independientes, por encima de universidades o instituciones con mayor presupuesto, y, finalmente, el Fondo Editorial de la Universidad Autónoma de Querétaro, con un trabajo exquisito y variado, aunque discreto.
5. La verdad es que estoy muy desencantado de la gestión cultural de la Secretaría de Cultura federal y del nulo interés del gobierno que recién comienza por entender el trabajo que se había realizado (siempre perfectible) hasta polarizar los puntos de vista en aras de dividir a un gremio insatisfecho y demandante de mejoras que no llegan. Sólo espero que no desaparezcan del todo los encuentros, festivales y ferias del libro, que no disminuyan más los presupuestos destinados a la creación y promoción de la cultura y que el medio editorial, tan golpeado en este año, pueda recuperarse, ya sea en la producción, coinversión y coedición como en la aplicación de mejoras en el aspecto de distribución comercial y con fines de mayor alcance, como que las redes estatales de bibliotecas cuenten con su propio presupuesto y criterio para adquisición de libros.
En lo particular, me gustaría que los artistas y gestores culturales dejáramos de ser ciudadanos de segunda (ya que pagamos impuestos como cualquier ciudadano) y tuviéramos acceso a seguridad social, pensiones, derechos laborales, etc., y no contratos temporales plagados de trámites burocráticos, pagos muy a destiempo y ser vistos con desdén por los propios funcionarios.
Floriano Martins, poeta, traductor, editor (Brasil)
1. Las políticas culturales en Brasil son un desastre que no rechazan las clases artísticas porque de un modo u otro de ellas se benefician. En un país con un absurdo abismo social entre la población es casi criminal que el Estado financie la producción de obras de arte; además los criterios de selección de obras y creadores es algo que lo define el prestigio, incluso político, de los favorecidos. De todos modos, es un tema muy complejo, sobre todo en un momento de nuestra historia en que la política ha creado un monstruo de dos cabezas que pelea con él mismo. Lo primero que se puede pensar en términos de políticas culturales eficientes es que la cosa sea discutida juntamente con la necesidad de cambios en la educación. Además, se puede pensar en financiar la creación de cursos de formación, y un sistema de construcción y manutención de los aparatos culturales (teatros, cinemas, salas de lectura etc.). El Estado debía cuidar de la recuperación de las obras completas de los nombres fundamentales de nuestra literatura, igual que, a través de Ministerio de las Relaciones Exteriores, debería haber un sistema de presentación de estos nombres y obras en otros idiomas. Bueno, cómo no tenemos nada de eso, tendríamos que partir del cero, y más, que eliminar los desastres creados por la política.
2. Esta pregunta es peligrosa en el sentido de dar a cosas inconsecuentes una importancia que no tienen. El modo como crece el muzak en Brasil, la música de peor calidad, aceptada y difundida por los medios, es algo vergonzoso y preocupante. El modo como esto afecta la literatura está en el espectro de lo que ha de peor en las letras de canciones y el sentimiento de que lo malo intencionado puede prosperar en todas las áreas de creación. Indicar un hecho específico es tramposo, pues puede ser contestado con la cuestión siempre falsa del gusto artístico.
3. No hay problemas con las tendencias literarias, se estamos tratando de estilos, y los mismos deben ser los más distintos cuanto posibles. Lo que es dañoso es cuando el mercado impone tendencias y los creadores aceptan la cosa como un desafío, orgullosos de sí mismo, sin percibir que están siendo usados por el mismo mercado.
4. Antes de eso quiero llamar la atención para la poesía, pues se trata del género con menos oportunidades de difusión, y en los últimos años fueron muchos los títulos publicados que seguro no encuentran la imperativa circulación. De todos modos, quiero destacar aquí tres poetas, aprovechando la oportunidad para lanzar una luz sobre sus nombres: María LúciaDal Farra (1944) – con el libro Terceto para o fim dos tempos (2017), R. LeontinoFilho (1961) – con la publicación de Anatomia do ócio (2018), pero sobre tudo el estreno de LaísAraruna de Aquino (1988), con el libro Juventude (2017), esta que es una de las voces más relevantes de su generación. Entre los publicados en 2019, recuerdo la importancia de Dias ácidos, noites lisérgicas, de Claudio Willer; Os poemas e os días, de MárcioSimões; e Neônia, de Andréia Carvalho Gavita – respectivamente crónicas, poemas, prosa poética. Finalmente, no puede dejarme de fuera, así que quiero referir la publicación de mi poesía completa, Antes que a árvore se feche.
5. Por seguridad mental, no espero nada. Sé que estamos en un rato muy complejo, con lo peor de la política nos arrastrado para los huecos más desastrosos de la historia. Sé de nuevos libros que están en preparación, converso con los autores, leo originales etc. Pero sigue la situación social del país, que ha hecho sombra sobre la percepción de las cosas. Es muy posible que 2020 sea un año todavía más fuera de escuadro que 2019.
Sucy Delgado, poeta, narradora, periodista (Paraguay)
- En Paraguay estamos trabajando intensamente por una Ley del Libro que esperamos sea promulgada en el año que llega, y se constituya en un instrumento eficaz para cimentar una política y mecanismos más eficaces, que permitan un mayor desarrollo de la literatura paraguaya y un mejor conocimiento de la misma, dentro y fuera del país. En el diseño del anteproyecto han trabajado todos los sectores relacionados con la creación, la producción y la circulación del libro, bajo la coordinación de la Secretaría Nacional de Cultura, tratando de lograr una ley sustentada en principios inclusivos y de reivindicación de los actores que han estado postergados hasta hoy de los beneficios potenciales de la literatura y la lectura. El enfoque lingüístico marca uno de los rasgos que ha merecido especial atención, teniendo en cuenta nuestra realidad cultural.
- En mi país no tenemos datos estadísticos fiables en el terreno cultural, pero se maneja una cifra basada en estudios parciales, que nos aterra a quienes consideramos la lectura como un factor fundamental para construir una ciudadanía consciente y pretender el verdadero desarrollo del país: el número promedio de libros leídos en el país sería de 1,5. No es un problema que se circunscribe solo al 2019, pero quienes trabajamos por fomentar la lectura, esperamos poder revertirlo en un futuro próximo.
- Observando la producción por géneros, Paraguay muestra una tendencia que se hizo visible desde mediados del siglo XX y que se notó nuevamente en el año que termina: un gran número de títulosde poesía, en las dos lenguas oficiales que tiene el país –el castellano y el guaraní-. No obstante, la narrativa se ha ido afirmando en las últimas décadas y este fenómeno se percibió claramente en el 2019, con novelas que conquistaron los principales premios locales, entre las cuales se puede destacar la que obtuvo el Premio Nacional de Literatura: Hijo de la revolución, de Maribel Barreto. En su temática también se nota una línea que no es nueva, fuertemente cimentada en lo histórico y lo social. La larga dictadura que sufrió el Paraguay, así como las duras guerras que sostuvo con países vecinos son canteras que alimentan la cuentística y la novela en este país. Algunos autores que se destacan en este terreno son José Eduardo Alcázar, Susana Gertopán y Javier Viveros.
Volviendo a la poesía, que a su vez ha bebido con insistencia de lo social, las nutridas voces emergentes muestran una búsqueda de nuevas formas y enfoques, cuando hablamos de la que se escribe en castellano, línea que ejemplifican Shirley Villalba y Giselle Caputo. En tanto, la poesía escrita en guaraní se enraíza especialmente en los textos sagrados indígenas y su valor supremo, la palabra, ejemplo de la cual encontramos en Feliciano Acosta y Gregorio Gómez Centurión.
- Remitiéndome siempre a mi país, solo quiero destacar un libro, que por una triste casualidad, resultó ser el último que publicó el gran antropólogo, etnólogo y lingüista Bartomeu Meliá (1932-2919), español de nacimiento, que falleció recientemente, luego de 60 años de un intenso e invalorable trabajo en Paraguay: Diálogos de la lengua guaraní, compendio de ensayos y artículos inéditos, publicado por la Secretaría Nacional de Cultura y el Grupo Editorial Atlas, que se suma a la frondosa y fundamental bibliografía que nos legó este gran investigador de la cultura guaraní.
- Que logremos la promulgación de la Ley del Libro y empecemos a caminar con mejores armas hacia la dignificación del libro y la literatura paraguaya.
Luis Bravo, poeta, traductor, profesor, crítico literario (Uruguay)
1. Los agentes “Smith” (The Matrix dixit) de los gobiernos neoliberales suelen decir, haciéndose los inteligentes, que “no tener políticas culturales” es lo mejor para la cultura y para el mercado, por supuesto. Sin embargo, toda política cultural que se deje librada al mercado se transforma en una competencia desigual por obtener el éxito en términos de consumo y de negocios, lo que nada tiene que ver con el hacer “cultura” en tanto “cultivo”. La cultura como sedimento y como intercambio, la cultura como quehacer y como pensamiento, como tradición como movimiento de renovación estética es de lo que deberían ocuparse en promover creativamente las políticas gubernamentales. Pero no alcanza con promover su producción si ésta no se difunde, si no llega a la mayor cantidad posible de personas, haciéndose accesible a todas las capas sociales. Eso conlleva la necesidad de implementar políticas que tengan en cuenta las dos principales vertientes del asunto: 1. Incentivar y ayudar a financiar proyectos artísticos, de investigación y de educación que, sin los apoyos necesarios, serían imposibles de implementar; 2. Crear mecanismos de inserción y acceso de esas producciones en la sociedad, muy especialmente entre quienes por desigualdad económica y educativa no suelen tener acceso a los mismos.
Específicamente en lo literario fomentaría los estudios críticos, así como la habilitación de plataformas de difusión de ensayos sobre las literaturas en curso, así como de las que han incidido históricamente. La crítica, el ensayo de pensamiento y de formación estética son géneros que han sufrido un dramático desplazamiento en los últimos decenios, por causas múltiples que no cabe aquí considerar. En la contrapartida está teniendo cada vez mayor desarrollo la realización de traducciones de la literatura latinoamericana a otras lenguas, algo que es necesario seguir fomentando con llamados a proyectos que posibiliten el intercambio de obras salvando las barreras idiomáticas. La difusión digital permite publicaciones a bajo costo, así como el intercambio global de producciones de una lengua a otra, hecho que siempre habrá de colaborar para conocer de manera más cabal y profunda la alteridad; un (re)conocimiento imprescindible para un futuro de conciencia planetaria que urge, sin por eso perder las identidades que hacen a cada cultura. Esto me lleva a otro aspecto, y es es el que compete a la diversidad de lenguas nativas que se hablan en América Latina, en especial México, regiones andinas, el Amazonas y el Caribe. Es preciso generar los canales comunitarios quepropicien las producciones poéticas y literarias de estas culturas, ya sea desde el soporte oral como desde las escrituras, cuando existen y es posible traducirlas. En 2001presencié un encuentro entre poetas de siete naciones nativas en el Festival Internacional de Medellín, y desde entonces pienso que el XXI será el siglo de resurgimiento de estas lenguas y sus culturas. Esto debe comprenderse desde un lugar de integración y no como una amenaza de la unidad comunicativa que históricamente ejerció la lengua española, como algunos piensan reactivamente; es necesario cultivar sociedades de integración multicultural en materia racial, de género y sexual,y también en el plano étnico-antropológico y socio-lingüístico. Esto, que vincula a los proyectos culturales a las agendas de derechos humanos, es una construcción de comunidad multicultural a largo plazo que, sin embargo, se hace imprescindible ante el avance de políticas gubernamentales cuya matriz xenófoba se ha hecho conocer en estos últimos meses en Bolivia, así como se ha instrumentado en el gobierno de Brasil.
2. Cualquier forma de persecución y de censura de la libertad de expresión que se ejerza contra un escritor/a, es preocupante y debería ser denunciado y combatido. En mayo de 2019 se le otorgó el Premio Camões, principal galardón de la literatura en lengua portuguesa (equivalente al Premio Cervantes en lengua española) al cantautor y escritor brasileño Chico Buarque (1944). Este premio lo gestionan conjuntamente Portugal y Brasil, con participación de países africanos de habla portuguesa, y fue otorgado por unanimidad. Sin embargo, el mandatario Jair Bolsonaro declaró que no tenía intención de firmar el diploma que se le otorgaría al artista; irónicamente agregó que, de hacerlo, tenía tiempo hasta el 31 de diciembre de 2026, esto en referencia a una posible reelección pues su mandato finaliza en 2022. Lo que no debería suceder es que se volviera a reiterar un acto de amenaza pública de esta calaña por parte de un presidente contra un escritor, aunque llegan noticias diariamente de cómo está operando la censura en todos los órdenes de la cultura (teatro, publicaciones, radio y tv, educación) en el país vecino. La última censura ocurrió en TV Brasil, el 23 de noviembre, cuando no se realizó la emisión del video “O Real Resiste” del poeta y músico Arnaldo Antunes(https://www.youtube.com/watch?v=wx_Pd-rpEhc#action=share). Por tanto, para el futuro también sería deseable que en virtud de su propia dignidad republicana el pueblo brasileño no volviera a votar como presidente a un censor de la cultura y a un perseguidor de la libertad de expresión artística.
3. En mi país se publica una gran cantidad de literatura cada año y no me es posible seguir paso a paso ese fenómeno. Hay una proliferación de nueva narrativa y de jóvenes narradores que viene marcando tendencia desde hace ya unos diez años. Esto abarca varios subgéneros (autoficción, novela histórica, relato gráfico, nueva ciencia ficción, literatura infantil y juvenil). Puntualmente destacaría la novela negra que, muy en boga entre las escritoras mujeres a nivel global, tuvo a la uruguaya Mercedes Rosende (1958) entre las finalistas del premio Litprom (organizado por la Feria de Frankfurt que recibe la votación de lectores de los cinco continentes) por su libro El miserere de los cocodrilos, junto a escritoras como Nanae Aoyama (Japón), Samanta Schweblin (Argentina) y Kamila Shamsie (Pakistán).
Hay, también, una extraordinaria producción de poesía ultra joven, incentivada por un proyecto denominado En el camino de los perros. Desde 2015 este proyecto edita virtualmentea un poeta de entre 15 y 20 años cada dos semanas. Esto lo llevan a cabo poetas también jóvenes, de unos 30 años, realizando ciclos mensuales de lecturas y un seguimiento personalizado de los adolescentes involucrados en instancias formativas de talleres grupales, algo sin precedentes en el campo de la literatura uruguaya.
4. Destacaría tres libros de autoras uruguayas publicados en 2019:
1. María Eugenia Vaz Ferreira entre filósofos y sabios, de Elena Romiti (Biblioteca Nacional, marzo). La investigación resignifica la producción de una de las fundadoras de la poesía continental, María E. Vaz Ferreira (1875-1924); se incluyen poemas inéditos y novedosos documentos que Romiti saca a la luz por primera vez (apuntes biográficos, cartas, imágenes) con los que habilita interpretaciones desde una mirada de género, cuyas problemáticas ya eran de recibo en la Generación del 900 a la que la poeta- filósofa perteneció.
2. De Plantas y animales. Acercamientos literarios, de Ida Vitale (Estuario, febrero). Un ensayo sui generis—mixtura de bestiario, memoria y crónica— de la poeta uruguaya que recibiera el Premio Cervantes (2018).Una muy bienvenida reedición corregida y ampliada de un libro publicado en México (2003), en el que se reafirma la maestría de una prosa en la que lo fantástico de la naturaleza supera a la imaginación.
3. Poesía Reunida (1946-2009) de Orfila Bardesio (Yaugurú, agosto). En dos tomos se reúne por primera vez la producción de una de las voces poéticas más relevantes de la Generación del 45 uruguaya. O. Bardesio (1922-2009), injustamente relegada entre otras mujeres más conocidas de esa generación (I.Vitale, Amanda Berenguer, Idea Vilariño) emerge aquí con su inigualable impronta mística y erótica, surreal y visionaria, a la vez comprometida con la conciencia ecológica desde su último poema-libro La canción de la tierra (2009). Se hace justicia con este rescate a diez años de su fallecimiento.
5. En materia literaria siempre prefiero el asombro y la sorpresa ante lo que vendrá.
León Félix Batista, poeta, traductor (República Dominicana)
1. Creo que se debe insistir en los talleres de Escritura Creativa, los Clubes de Lectura y en el apoyo a las editoriales independientes. Dicho así, parecerían la Trinidad de un Sistema. Y es que en las nuevas voces se encuentra la fuente primaria de los nuevos escritores-lectores, pero éstos precisan del espacio editorial oportuno, con el que ya cuentan los consagrados.
2. Hay varias cosas preocupantes. La desaparición de editoriales y librerías en Puerto Rico es digna de lamentación, porque uno siente que con acciones como esas se va limando más la base hispánica de ese país. La conversión forzosa del Festival Internacional de Poesía de Granada (Nicaragua) a formato virtual por falta de apoyo y por la turbulencia política actual es simplemente inaceptable. El fallecimientodel más grande poeta dominicano de los últimos tiempos, Alexis Gómez Rosa, sin haber recibido el Premio Nacional de Literatura, resulta ser un suceso triste y bochornoso.
3. En mi país (República Dominicana) sigue teniendo una vigencia primordial la poesía, con nombres como el recién fallecido Alexis Gómez Rosa y Cayo Claudio Espinal, seguidos por los poetas de la más compacta y relevante generación poética nacional después de la Poesía Sorprendida: los poetas de los 80. Luego de la nueva estética lírica impuesta por Homero Pumarol y sus satélites, brotó una contrapropuesta poética que es la imperante en libros, recitales y redes sociales, con mucho empuje y fortaleza.
4.
- Las versiones al castellanoque publicaron Libros de la Resistencia en España y Mangos de Hacha en México del Premio Pulitzer de Poesía 2019 “Be With”, de Forrest Gander.
- “Yaraví para cantar bajo los cielos del norte” de Juan José Rodinás, Premio Casa de las Américas de Poesía 2019.
- La edición española del “Catatau” de Paulo Leminsky, traducido por el peruano-argentino Reynaldo Jiménez.
5. Espero la continuidad del fortalecimiento de nuestras voces ante el mundo. La escritura literaria debe representar la Humanidad, con mayúscula, y la que produce Latinoamérica tiene calidad suficiente para participar en el concierto universal de las letras esenciales. Los premios Cervantes, Reina Sofía, Princesa de Asturias y Nobel, por ejemplo, deben volver a mirar hacia nuestros países y sus vetas abundantes de precioso material.
Roberto Acuña, escritor, profesor de la UNAM, colaborador de La Otra (México)
1. Cultura y educación van de la mano, por ello creo que las políticas deben de venir impulsadas también desde la Secretaría de Educación Pública, de diversas instituciones como el IPN, la UNAM, UAM, etc., puesto que se debe incentivar la lectura desde la niñez, hacer patente en las escuelas la importancia del arte en general y de la literatura en particular. Se necesita revisar los programas de estudios y permitir que las humanidades cumplan un papel central en el desarrollo del niño y del joven, apoyar a los cuenta cuentos, a los mediadores de lectura. Así, el estudiante se acercará al arte y a la literatura de forma natural. Tenemos que mostrar lo valioso e importante que son las humanidades para el desarrollo del hombre, combatir el descrédito que tiene el arte en general en este mundo posmoderno y globalizado. No estaría mal una campaña enfocada a los padres de familia para invitarlos también en la lectura, el niño aprende de lo que ve en casa.
Es cierto que primero se debe combatir la pobreza. Es imposible pedirle a un padre o a una madre de familia o a un niño que se acerquen al “arte” y a la “literatura” si los primeros llegan cansados de trabajar todo el día, y el infante no va a la escuela porque también labora. El arte necesita tiempo, una obra se reflexiona, va haciéndose a nosotros con lentitud, de manera orgánica, y si el hombre no tiene tiempo para sí, y no existe un espacio propicio para reflexionar será imposible que la literatura y cualquier otro arte logre apartarle “del mundanal ruido”.
Por último, la creación de espacios adecuados para la lectura es fundamental, pues se necesita uno íntimo y otro comunal, porque la literatura no sólo ayuda a conocernos, a tener una vida más rica interiormente, a reflexionar y tener un amplio criterio, también nos liga con el mundo, con nuestra comunidad, por ello la importancia, primeramente, de los padres de familia y de los propios docentes –pero es necesario que a estos últimos se les remunerede forma adecuada, es denigrante y debería de ser molesto para los padres de familia y para la sociedad en general que en México se les pague tan poco a los maestros que no tienen un tiempo completo o una plaza, sobre todo cuando son la gran mayoría.
2. Hay dos:
El primero, el Nobel a Peter Handke. Es cierto que el premio es más político que literario, por ello es inexplicable que le den el premio a uno de los apologetas del genocidio contra musulmanes bosnios. ¿Cuál es el mensaje geopolítico que manda este premio? ¿Alguien aún cree en el Nobel?
El segundo, el adeudo de pagos por parte de EDUCAL, el pedir la renuncia del 20% de lo que se les debe a las editoriales independientes para liquidarlas. Es una falta de respeto y de sensibilidad por decir lo menos.
3. Es muy difícil verlo cuando se publica tanto cada año, lo cierto es que la novela sigue teniendo un gran auge, el discurso autobiográfico y la hibridación de géneros están presentes desde mediados de siglo XX hasta la actualidad y no parece perder empuje.
Por el lado del cuento, la narrativa breve o las poéticas de la brevedad siguen en boga, un género que siempre ha estado allí, el aforismo, empieza a posicionarse de una mejor forma. El género fantástico, el terror, la narrativa que trabaja con lo sobrenatural ha tenido un buen año, Mariana Enriquez acaba de ganar el Herralde de novela, por ejemplo.
En poesía, el tema social en Latinoamérica sigue muy presente, los escritores hablan del exilio, de las migraciones, la violencia, los feminicidios… En las editoriales independientes encontramos una diversidad de tonos y propuestas líricas muy interesantes y muchas veces arriesgadas, es allí donde debe de mirar el lector, hay sorpresas muy gratas. Otro de los grandes temas es la búsqueda y la resignificación o deconstrucción de la identidad, de lo femenino y de lo masculino. Abordado en muy diversos autores y con variados resultados, por ejemplo, en el último poemario ganador del Aguascalientes Sigo escondiéndome detrás de mis ojos de César Cañedo.
4. No existe un orden, son tres libros que en este momento recuerdo, faltarán otros, quizá mejores o no, pero “a bote pronto”, estos:
Jorge Boccanera, Pasión de los poetas. La historia detrás del poema de amor, Laberinto y Universidad Autónoma de Aguascalientes. En México se presentó en el 2019. Es un libro que está entre la crónica, la narrativa y la poesía. Boccanera no recrea, crea la oscuridad y la luz de la pasión en esta galería de poetas.
Claudio Bertoni, the price of love, El Quirófano. Es un libro que yo definiría con un poema contenido allí:
Erección
Es la empuñadura
de una espada hundida
en mí
Luisa Valenzuela, Diario de máscaras, La Ratona cartonera. Muchos pueden dudar de las editoriales independientes, de su calidad –por qué, no sé–, pero Luisa Valenzuela, galardonada con el Carlos Fuentes, no, ella no duda. El libro es un testimonio de amor a la escritura, al viaje, a lo profano y lo sagrado y, por supuesto, a México por medio de la máscara. Sólo 120 ejemplares, cada portada pintada a mano, encuadernación artesanal, ¿se puede pedir más?
Conste, sólo pidieron tres.
5. Las editoriales independientes seguirán luchando desde sus trincheras –espero tengan más–, me gustaría una mayor difusión de sus proyectos y que las políticas culturales no les sean adversas y se logren buenos acuerdos y convenios en favor de todos: autores, editores, promotores, puntos de venta, lectores… Espero que la FILIJ de la CDMX por fin encuentre un mejor lugar que en el CENART –no cabemos–, este año fue un buen evento pero nada comparado con la del año pasado en el parque Bicentenario.