En franco desafío a Boticcelli, el poeta nicaragüense declara públicamente su desaforado amor por la musa del pintor italiano. Conste en actas que La Otra es cómplice y no amante.
Pasión por Simonetta Vespucci
Francisco de Asís Fernández
Simonetta Vespucci,
la regazza più bella di sempre
Sandro Boticcelli
AGUA DE RIO
Cuando mi Simonetta Vespucci suda agua de río
se mancha el cielo y se vienen eclipses de luna y de sol
y llueve copiosamente en el borde de la tierra.
Entonces del fondo del fuego brotan pétalos, rubores,
la nada vista desde la muerte y el pecado original.
Yo me enamoré de Simonetta cuando vi la media
Luna del sudor bajo su brazo, cuando entendí
que no diferencia entre la verdad y la mentira.
Sus pecados tienen la belleza del ángelus
y su amor y mi amor se parecen
a una puesta de sol y la noche oscura
y el Nacimiento de Venus.
HAY UNA HOGUERA EN EL MAR
Hay una hoguera en el mar
igual a la que retiene mi corazón con tu nombre.
Es una hoguera hecha de rosas
con el fuego de la mística salvaje de sus pétalos.
Mi amor es un querubín alumbrado
por la hoguera del mar.
DESNUDOS CON LA LUNA
Yo le ofrecí a Simonetta Vespucci
una vida llena de poemas, oro, incienso y mirra
y un collar de arrecifes de corales y perlas.
Le recogí el mar en un pañuelo de minardí,
le prometí robarle a la luna el secreto de su amor oscuro,
me abrí el corazón con un acero de Toledo.
Con alfileres y mi sangre dibujé su perfil y el mío en el espejo
que refleja la melodía de una cajita de música
con la que durmieron a mi abuela, a mi padre, a mi hijos,
a mi Simonetta y a mí.
Simonetta dice que acepta mi amor
si dormimos desnudos con la luna.
MI EQUIVOCACIÓN Y MI FORTUNA
¿Por qué me equivoqué tanto en mi vida?
Y ahora siento que ya es hora de morir
y no de rectificar.
Es la sal de la muerte, mi música extremada.
Mi padre escribió poemas para que yo ganara
el perdón de la belleza, el ardor del fuego
y un puño de arena.
El amor es mi equivocación y mi fortuna.
Me soltaron en la vida equivocada
con platos rotos y sol quebrado y luna bisiesta,
me arriaron desnudo pegado al ángel de los sueños
para que le diera rienda suelta a la imaginación,
para que me ate a la Simonetta Vespucci
para que me diga que el amor no se equivoca,
que el mundo se hizo solo para que Botticelli
y yo hiciéramos el mundo únicamente para ella.
UN ROMANCE ANTIGUO
Yo vivo donde nadie vive,
habito un romance antiguo que solo me permite
crear el mundo para que ella exista
y encarne la belleza.
Yo canto el romance antiguo
y le hago poemas encima del movimiento de las estrellas
y la pinto diferente, de una manera desenfrenada
y la hago reír.
Y con el vino se desnuda entregándome su alma
que queda entre mis ojos y mis manos
como un pecado inmaculado.
UNA TANGARA AZULADA
Me encontré una Tangara Azulada comiendo
en un árbol lleno de jocotes
con la belleza Real de María Teresa de Austria
y la pasión indomable de su nieta.
Este pajarito tiene la elegancia y la pasión de los Austria
y come y canta con la dulzura del ruiseñor de Keats.
Me contó que viene a este árbol todos los días
porque una vez un poeta le cantó
y desde entonces siente la necesidad de oír poemas
y letras de canciones que prometan amor.
Y que pregunten:
¿cuánto tiempo vive una promesa?
UN RINOCERONTE BLANCO EN MI CORAZÓN
Entró un rinoceronte blanco en mi corazón
y destruyó todo lo sutil y enfermo en su camino.
El amor es torpe, ciego y desesperado
y no puede cortar una rosa de bacará
en un vendaval de amor no correspondido.
Mi corazón parece un campo de batalla
lleno de sangre y de lirios.
MI SIMONETTA VESPUCCI
Se llevan sacos de mar y gemas del infinito
cuando hay eclipses de luna azul de sangre
y se ven los ríos del cielo.
En esos ríos bajó mi Simonetta Vespucci
en una concha de mar
para que la pintara Sandro Botticelli
y tapara el sol con una hebra de su pelo.
Yo la veo jugar con los hipocampos, las estrellas del mar
y con el hoyo negro de mi amor
lleno de ángeles y demonios
arrebatándome la poca razón que me queda
con la bocanada de rosas de mi Simonetta
que me alargan la agonía.
GAVIOTAS ENTRE EL MAR Y EL CIELO
Para alargar la vida hay que perseguir gaviotas
y montarse sobre sus alas para pintar de espuma
el azul del mar.
Las gaviotas viven entre el mar y el cielo
igual que la nostalgia y mi corazón.
Yo tengo una pasión secreta prendida con un alfiler
al triunfo sobre la muerte.
Así van a leer mis poemas los enamorados,
viendo gaviotas entre el mar y el cielo.
SE ME CAEN LAS PALABRAS DE LA BOCA
Se me caen las palabras de la boca a la oscuridad,
sabiendo que no van a sobrevivir entre los carros,
las bicicletas y los pájaros.
Caen las palabras de mi boca,
apocadas, sin fuego, extenuadas,
como si nunca hubieran arriesgado su pellejo.
En mi juventud cumplieron misiones importantes,
se jugaron la vida en la clandestinidad,
convencieron a mujeres bellas
que no dejaban que mis palabras cayeran
al piso y se fueran por las alcantarillas.
Se metían mis palabras en la boca y en sus sueños
como una amapola,
tenían trinos igual que mi corazón.
Ahora veo mis palabras como un río
que busca un mar desconocido
donde cantan el Ruiseñor de Keats,
la Sumaya de Lorca, los Gorriones de Bécquer.
Y me meto en algunas pozas y riveras
donde me encuentro mis pasiones antiguas
tan vivas como mis pasiones nuevas
que no me dejan comer, ni dormir,
ni inventar palabras jóvenes
que llenen a mi amada de ilusiones.
ESE AZUL PRUSIA
Ese azul prusia que se te mete por los ojos
antes de salir del túnel lleno de soledad,
cuando empieza a deslumbrarte una única ilusión
y de nuevo vez por primera vez que la carne
de tu corazón también está hecha para la belleza
de los gusanos de seda, las trinitarias, las golondrinas
y los caracolitos de mar, y que también
quieres poner tu nombre en la corteza de un árbol.
Ese azul prusia del cielo que se te mete en la respiración
cuando sales de un túnel lleno de soledad
y ves que en un planeta destruido puedes tocar
las orquídeas, y amar el pezón rosáceo
inmaculado de tu Simonetta Vespucci
y escribirle un poema que signifique
que has vuelto a la vida.
HAY UN VERSO EN LA LLAMA
Hay un verso en la llama
sostenido por el alba y el viento
y tanto me quita el amanecer
como tu aliento en la rosa.
Hay un verso en la llama
que tus labios arrullan en secreto.
LO QUE ELLA ME DIJO
Yo soy la ternura que aspiré jugando
desnuda en la fina luna de plata del Nilo.
Soy tu aceituna, tu vino dulce
que te transforma en un fauno
que viene a mí una y otra vez
separando mi alma y mi carne
como el azul del cielo y una bestia devorada.
LO QUE QUEDA
Lo que queda de mi corazón,
un gitano ahogado en ilusiones,
un mirlo que canta la vida
es bella lleno de lágrimas,
un mirlo que se engaña cuando hace
versos de enamorado.
Mi corazón es un mirlo sin plumas
pasado de moda
que cuando le dicen te quiero
pierde la razón y se desmaya.
EL VALLE Y LAS LUCIÉRNAGAS
El valle se llena de luciérnagas las noches
de verano y se parece a un cielo humano,
a una inmensa extensión como una parcela
habitada por la Santísima Trinidad.
Yo abrí la puerta mística de este valle
para que mi alma se sintiera en el infinito,
para que mi éxtasis durara
el pensamiento de toda mi vida.
SOBRE EL AMAZONAS
Todo el sol cayendo sobre el Amazonas,
sobre unas sombras alumbradas
por el sacrificio.
¿Qué mano del cielo arranca la luz y las sombras de tus ojos
para ponerle alas a las garzas blancas y morenas?
¿Por qué le quita al mar la belleza de sus olas profundas
para ponerte un corazón del color de los arrecifes de coral?
Todo el sol cayendo sobre Nicaragua
y yo sin poder darte un beso
como lo hacen las mariposas.
CONSTRUIR UNA ESTRELLA
Yo quiero construir una estrella
con aerolitos, rocas de hierro, pedazos
de planetas distantes y desconocidos,
y quiero ponerle un juego de luces brillantes
que cambie de colores según el amor.
Yo quiero construir una estrella para enamorados
que sueñan planetas y países
con habitantes que hablan a los pájaros
y dibujan con las pestañas de un ángel las mariposas
y colorean las frutas ya listas para comérselas
y crean paisajes que anduvieron en sus sueños.
Yo quiero crear una estrella
en donde solo exista el amor
y ver desde muy lejos en este mundo
como se deshacen todas las repuestas
que he buscado toda mi vida.
EL MILAGRO DE LA VIDA
Yo vi hundirse la cordillera de Amerrisque
mientras el cielo se acercaba al azul de los árboles
como una llamarada de estrellas,
yo vi en los acantilados del mar vacío de aguas
a hombres y mujeres sacando agua salada de la piedra.
Pero yo siento que ni la cordillera de Amerrisque
ni el mar son tan necesarios como el amor
que pudo inventar el aire y el gorrión, los puntos cardinales,
el beso del alba en la piel, la erección y los versos.
Inventar los sueños y el paraíso terrenal
que son como una capa de tu piel,
inventar que nos queremos entre guerras
y que solo nos falta que desnuda te me acerques
y me hagas perder el sentido de la vida.
ESPERANDO UNA ESTRELLA
Hoy, igual que todos los días,
espero que llegue a mis manos
un pedazo de cuarzo como señal
de que ha nacido una estrella,
una piedra de ópalo y esmeralda que me diga
que va a ser roja y brillante como Antares,
inmensa como Antares
que es más grande que el sol
y estará rodeada de estrellas azules
como princesas que sostienen los espejos de su reina.
Pero no llega a mis manos como otros días,
se queda en el sueño o en el cielo
y me dice mi corazón que somos
los seres humanos los que subimos a las estrellas
cuando morimos, y que las estrellas solo bajan
cuando estamos locamente enamorados.
ESCLAVOS DE SU AROMA
La belleza se esconde en el candor de los años,
se va metiendo en los pliegues de la edad,
o se va yendo en lágrimas incontenibles
que conmueve a ángeles y demonios.
El amor crea la belleza o te la quita.
El amor te salva o te mata.
Siempre estamos lejos de la meta persiguiendo
la belleza,
como a una droga le estamos atados,
somos esclavos de su aroma.
Hay que creer en la belleza, dedicarle la vida,
y hasta morir por ella.
ALUCINO
En tierra y agua se alucina con el vino y el amor carnal.
La luna me invade y yo no puedo salir de las tabernas.
Gruño, bebo y la vida se mueve como un marinero
ebrio en la tormenta.
Alucino la furia salvaje de una mujer.
¿Por qué no conozco sueños y melodías?
Mi vida repite lo que se dice en las tabernas
y copio todo en servilletas que olvido
en la soledad de mi mesa.
PERFECTAS COMO EL ARCOÍRIS
Todas las flores silvestres son perfectas como el arcoíris
y hay doscientos mil millones de estrellas
perfectas que cuidan nuestro sueño.
¿Qué dice el sueño de la luna y las mareas?
¿Qué dice de la Rosa de los Vientos?
Yo quiero construir un tren para meter a todas las estrellas
y a todas las flores, la luna y las mareas,
para que viajen conmigo dándole vueltas al lago de Granada
y vivir haciendo poemas
y dormirme todos los días con la felicidad en el manubrio.
¿QUÉ GUARDA LA OSCURIDAD?
Todos tenemos una oscuridad que no podemos abrir.
Es como una alma secreta donde guardo
el aliento azul inspirado de mi padre,
sus poemas de música extremada
y sus apariciones para no dejarme morir.
Tenemos un cofre cerrado con la fuerza del alma,
del yo hecho con el llanto y el pecho
raspado con el no.
Todos queremos saber qué guarda la oscuridad
de la mujer que amamos,
qué filos tiene su cofre cerrado.
Y qué mar abierto va a buscar para abandonarme.
PALABRA SOLAR
Tienes una palabra solar cuando hablas
y creas el incienso y el sudario de mi cuerpo
que te ofrece una rosa virgen.
Tienes una palabra solar cuando creas el
aliento del Niágara con mi sangre.
Así me adivinas el pensamiento
y pones en mi boca la fruta desnuda.
Tú me regalas tu imaginación y la codicia
para que yo te haga un poema voraz,
idéntico a ti,
con una palabra solar.
LAS PUERTAS DEL CIELO
Cuando mi amor me abrió las puertas del cielo
vi que los ángeles tenían versos en sus alas transparentes
y que todo el cielo infinito se posaba sobre un suelo
tan firme como el universo y la imaginación.
Los colores tienen la virtud del cristal inmaculado
y los pájaros cantan los versos que crean la virtud
de las alas de los ángeles.
Cuando mi amor me abrió las puertas del cielo
vi el origen de la dicha
y ya no supe cómo vivir sin ella.
EL DULCE TRINO
¿Qué me hace confiar en el mundo
cuando monto el abismo de la bestia
y clavo los ijares al blanco pegado
a la carne morada del corazón
y me como sus vísceras y sus ojos
que solo saben ver el alma
y me convierto en sangre
en el azul infinito del cielo?
MIS PASIONES SON ANIMALES OCULTOS
Mis pasiones son animales ocultos
como lunas blancas que aparecen
cuando comienza el cielo,
cuando siento a los unicornios de nácar buscando el abismo,
y a los ruiseñores ardiendo el azul infinito.
LAS ESTRELLAS FUGACES
Hay unas luces brillantes que aparecen
por unos segundos en el azul del cielo,
como una diadema cortada,
un áspid de luceros, pero son versos de luto
escritos con lágrimas de estrellas
que cuentan la muerte apasionada de una virgen
que prefirió volcar su vida
en un hoyo negro del espacio infinito
y no la traición de su amado.
EL PÁJARO DEL DULCE ENCANTO
El pájaro del dulce encanto nació como un invento de los ángeles
para organizar las noches de luciérnagas,
algo como un teatro de las estrellas
al alcance de tu mano,
y guiar las luces de los buenos deseos.
Es el pájaro de los enamorados
y los acompaña en las noches para desatar los nudos de la memoria,
o para filosofar, o hacer poemas,
o ponerle miel de abeja a los rencores, borrar los malos recuerdos,
para darle el camino de Santiago a las ilusiones,
y para que no muera Desdémona.
El pájaro del dulce encanto mete luciérnagas
en la cabeza de los enamorados
para que sientan la intimidad de su corazón,
la soledad del hombre en la tierra
y lo que puede hacer el amor para salvarnos.
ENCIMA DE LA LUNA
I
Ven amada mía, que las líneas de tu mano
tienen la edad del oro y del marfil
y los árboles de durazno que sembraste
con ellas
quieren que llegue vivo a la orilla de su aroma.
II
Jóvenes y alegres,
yo le pedí un deseo a la noche
y ella cortó un lucero de la mañana con una navaja de plata.
DESCUBREN UN NUEVO PLANETA
¿Dónde estaba este planeta que nadie conocía
y aparece ahora como si fuera un nuevo amor?
¿Cómo va a influir en las mareas, en los signos del zodiaco,
en la rotación de los astros del universo?
Parece que todos vivimos atrapados en un sueño
y empezamos a vivir cuando alguien nos sueña y nos ve.
¿Cuántos sueños hemos tenido para que haya tantos planetas?
¿Será que nosotros mismos nos soñamos?
Y cuando soñamos con una mujer que amamos
¿por qué no podemos reinventarla,
o soñarla como a mi Simonetta Vespucci
en el Nacimiento de Venus
en medio del espacio abierto entre las estrellas
para hacer el amor conmigo como dos luceros?
VEN RÁPIDO AMADA DULZURA
Ven, dulzura, te necesito para vivir.
Tengo una salud fracasada, pero un corazón lleno
de ideas sobre el amor,
que construyen mi vida con tu presencia.
No puede llorar más un herido de guerra
que solo ve caras amargas, oye pedradas y no tiene
santuario de dulzura.
Ya no puedes tardarte más, amada.
Sin ti, cualquier roce que tiene mi alma con la vida
destruye mi hoy y mi mañana.
Álzate, amada dulzura,
con el inmenso poder del amor y la belleza
y ven rápido al lado mío antes que muera.
EL TIGRE Y LA ROSA
Yo escucho mientras duermo
que los tigres le hacen el amor a las rosas
bajo las brillantes lunas azules
y oigo el canto de los cenzontles
y siento el olor de su vuelo.
Y oigo que le dice el tigre a la rosa:
“Te debo soñar durante siete noches
y no debo tocarte
para que no desaparezca la ternura
y la magia de mis fantasías,
solo así podré saber si mis sueños
me aguardarán hasta que el sol aparezca”.