I
¿Cómo decir
que todo es luz,
que cada ahora es
un alba?
¿Cómo decirlo en silencio
para escucharlo
sin sombras?
II
Sol de otoño, las vides
regalarán sus granos,
escanciaremos vinos
y reiremos penas:
abierta la herida
toda sangre es sangre
hermana.
III
Igual que cuando niño,
tiré una piedra al río
y la vi expandir ondas
que chispeando
sol se diluían;
y así, en puro juego,
vislumbré en lo fugaz
consumarse
la hermosura.
IV
Pocos ven su belleza
y también la espina
la tiene
no pocas veces
una herida es la
rosa.
V
El fuego es la única luz
desde abajo hacia
lo alto,
luz hacia la luz
y a ras de tierra
las sombras
que ella misma enciende,
las sombras con las
que danza.